Los ruralistas están enojados porque los políticos no hablan de producción y desarrollo. Cada postulante recibirá una lista de propuestas.


El campo es el sector que más inversiones registró este año y casi el único que cerrará en franco crecimiento, gracias a una cosecha récord que alcanzaría las 145 millones de toneladas. Y la dirigencia agropecuaria muestra disconformidad y malestar con el nivel de la discusión política de estos días.

En medio de la avanzada proselitista en la que están Gobierno y oposición, los ruralistas de la otrora Mesa de Enlace están elaborando un documento con varios puntos que terminarán de definir en los próximos días.

Carlos Iannizzotto, el mendocino que preside la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada.

Se trata de propuestas para llevar a los candidatos presidenciales, una vez que estos estén confirmados. Allí se contemplará la cuestión impositiva, el reclamo por la crítica situación de vastas economías regionales, de los pequeños productores y de la agricultura familiar.

Por un lado, los ruralistas cuestionan al Gobierno nacional por su débil llamado a un acuerdo político. Por el otro, fustigan el armado de “fórmulas mediáticas” de cara a las elecciones. Y condenan que nadie discuta políticas, principalmente, destinadas al agro.

“Vemos que hay una superficialidad alarmante en la política”, dijo Carlos Iannizzotto, presidente de Coninagro, ante la consulta de Vía País. El ruralista se espanta por el panorama político en general y critica la gestión de Mauricio Macri.

Iannizzotto analizó que hace 15 días Cambiemos hizo un llamado al diálogo político. “Y no sé qué pasó con eso”, se quejó. Señaló además que la gente está pidiendo que los políticos se pongan de acuerdo sobre el país, que “va rumbo a una situación realmente muy complicada”.

Y describió: “No nos mantenemos afines al gobierno, nos mantenemos afines a las políticas que gestionan el crecimiento y el desarrollo de la agroindustria nacional. Y ahora hay una tasa de 70% y presión tributaria del 60%, una recesión brutal del mercado interno, con una inflación que no cede. Nosotros no estamos a favor de estas políticas en absoluto”.

El presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), Carlos Achetoni, destacó que si bien en la actualidad “hay diálogo” con el Gobierno existen puntos en lo que no encuentran coincidencias. E indicó que eso es “producto de situaciones que se fueron dando, que no son las mejores y que afectan más a los pequeños y medianos productores”.

Carlos Achetoni

“Nosotros manifestamos en su momento un apoyo a la gestión política del Gobierno cuando veíamos en su inicio que había sacado retenciones, que había una apertura al mundo. Ahora vemos que es un Gobierno que está sumamente alejado de la necesidad del campo más allá que haya tenido una buena cosecha”, agregó Iannizzotto, en sintonía con su par de FAA.

Sobre la convulsión política actual por la campaña de cara al cierre de las alianzas electorales, el presidente de Coninagro alertó que el sector está preocupado. “Nosotros queremos que se discutan las políticas de fondo del país porque la situación es muy grave”, sostiene Iannizzotto.

Y agregó: “Son todos anuncios de fórmulas mediáticas pero que no tienen para nada trasfondo de una realidad política para cambiar la situación de muchos productores y de la agroindustria”.

Fernández-Fernández

Ianizzotto y Ancheoti coinciden en hablar con todas las fuerzas políticas, pero quieren definiciones y advierten que no se van a reunir con “posibles candidatos”. Por ello, el diálogo comenzará recién después del 22 de junio, día del cierre de listas.

La única fórmula confirmada hasta el momento es la que integran Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. Sobre ello, Iannizzotto aseguró que “no les depara en absoluto ningún ámbito de esperanza”.

“Es más de lo mismo, son jugadas electoralistas que no tiene ninguna profundidad. El kirchnerismo es el kirchnerismo”, remató. En 2008, la guerra entre Cristina y el campo fue total por aquella resolución 125 de retenciones móviles a la soja.

Cristina Kirchner y Alberto Fernández.

E incluso esa lucha reconfiguró al propio Gobierno: Alberto Fernández renunció a la jefatura de Gabinete; se fue el ministro de Economía, Martín Lousteau; y Julio Cobos, vicepresidente, fue marginado por la Casa Rosada por haber apoyado al campo.

Para Achetoni, Fernández “es más dialoguista que Cristina”. Pero señaló que “no varía mucho en un mismo espacio”. Pero no cierra todas las puertas: “Tenemos un camino andado con errores tanto en el campo como en ellos. Esto quizás sirvan como para hacer algo distinto”.

Eduardo Buzzi, ex presidente de la FAA, recordó que en 2008 Fernández apostaba por el diálogo. “Alberto hizo un gran esfuerzo por buscar soluciones. Fue el más coherente, el más racional”, asegura. Y, en declaraciones a Radio 2 de Rosario, agrega: “Alberto no es lo mismo” que el kirchnerismo duro y puro.




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