El padre de Javier Matías Darroux Mijalchuk era miembro de la inteligencia naval.


Javier Matías Darroux Mijalchuk es el nieto número 130 en recuperar su identidad. Sin embargo, su historia y la de sus padres presentan características que la distinguen de otros casos.

En diciembre de 1977, Elena Mijalchuk, su madre, fue hasta el barrio de Núñez para buscar a su marido, Juan Manuel Darroux. Él había desaparecido unos días antes y Elena había recibido una carta con datos que la llevaron hasta Pampa entre Lugones y Figueroa Alcorta. Desde ese día no se supo más nada de ella.

(AP Photo/Marcos Brindicci)

Al momento de desaparecer estaba con su bebé, Javier Matías, de apenas cuatro meses. Ese mismo día, él fue encontrado en la calle y puesto en adopción.

Sin embargo, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, confirmó que “no está demostrado” que Javier Matías sea hijo de víctimas del terrorismo de Estado. “Nunca figuró en la lista de la CONADEP, tampoco en el Registro Unico de Victimas del Terrorismo de Estado en esta Secretaría”, señaló Avruj, ante la consulta de Clarín.

Claudio Avruj.

“Sí existe filiación entre los padres denunciados como desaparecidos pero nunca fue convalidado como hijo de desaparecidos por la CONADI (Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad). Por eso, como Gobierno tampoco hemos salido a pronunciarnos sobre el nieto 130 como habitualmente hacemos con todo nieto recuperado. De todas maneras, nadie desconoce su tragedia. Es un hecho aberrante para cualquier persona ser abandonada en esas circunstancias”, afirmó Avruj.

“La ley contempla indemnizaciones para víctimas de terrorismo de Estado si se prueba que una persona tiene a sus padres muertos o desaparecidos y a la víctima se le sustituyó la identidad. ¿En estas condiciones le corresponde la indemnización a Javier Matías Darroux Mijalchuk?”, preguntó el citado medio y el ministro contestó que “en esta situación, no le corresponde”.

Las desapariciones

Luego de 42 años, el encuentro entre Javier Matías y su familia biológica se logró a partir del trabajo realizado desde Abuelas y de la propia iniciativa del ahora nieto recuperado, quien en el 2006 dio el primer paso para conocer su verdadera identidad.

Javier es hijo de Elena Mijalchuk y Juan Manuel Darroux, ambos desaparecidos en diciembre de 1977, con pocos días de diferencia.

(AP Photo/Marcos Brindicci)

Según un comunicado de Abuelas, Juan Manuel trabajó en la Prefectura Naval Argentina de diciembre de 1961 hasta junio de 1966. Luego, entre septiembre de 1969 y mayo de 1975 se desempeñó como administrativo en la Universidad de Morón.

Allí conoció a Elena, que estudiaba la carrera de Contadora Pública en ese establecimiento. El 5 de agosto de 1977, en el Hospital Alemán de Capital Federal, nació su primer hijo: Javier Matías.

Para diciembre de 1977, los tres miembros de la familia Darroux-Mijalchuk vivían en Caseros y Elena estaba embarazada de nuevo.

Lo último que se supo de Juan Manuel lo aportaron sus primos, Luis Molina y Domingo Carmelo Graziadio. Los tres se habían encontrado en un bodegón de Valentín Alsina. Al salir, Juan Manuel le pidió a Domingo que lo acercara hasta Paraná y Panamericana, en la zona norte del conurbano. Domingo lo dejó allí pero como lo notaba preocupado volvió a pasar y vio cómo su primo discutía acaloradamente con cuatro hombres que lo subieron a una Chevy azul metalizada. Fue la última vez que lo vio.

Pocos días después, Elena recibió una llamada y después una carta en la que su marido le indicaba que el 26 de diciembre debía encontrarse con unos compañeros en la Capital Federal. En la víspera, Día de Navidad, Elena mostró la carta a sus padres y les pidió que la acercaran con su bebé al lugar. Al día siguiente, ellos llevaron a Elena y al pequeño Javier Matías a la cita, en Pampa entre Lugones y Avenida Figueroa Alcorta, en el barrio porteño de Núñez. Esa fue la última vez que los vieron.

(AP Photo/Marcos Brindicci)

Según la investigación de la Unidad Especializada para casos de Apropiación de niños durante el Terrorismo de Estado, aún no pudo ser comprobado que los padres de Javier Matías hayan sido miltantes políticos y por lo tanto víctimas del terrorismo de Estado. Además, los fiscales incorporaron dos expedientes “iniciados en 1977” que podrían tener que ver con la desaparición de la pareja.

En esos documentos se consigna la “detención de una persona y el secuestro de un vehículo por parte de la Policía Federal”. “El detenido habría dicho que el auto encontrado era de Darroux, y en este se encontró un documento, luego revelado como falso, que indicaba pertenencia al temible Servicio de Inteligencia Naval (SIN)”.

“Según consta en el expediente, la Policía se comunicó con dicha fuerza para verificar estos datos y pedir la comparecencia de Juan Manuel Darroux. Quien evacuó la consulta policial fue un oficial del Servicio de Inteligencia Naval, cuyo nombre coincide con el apodo de un oficial acusado por delitos de lesa humanidad cometidos en la ESMA. Si bien este dato no resulta categórico para afirmar la intervención de esa fuerza en los hechos que se sucedieron a partir de allí, es un indicio relevante”, indicó la Unidad Especializada para casos de Apropiación de niños durante el Terrorismo de Estado.

A finales de los 80, las familias Mijalchuk y Darroux pidieron a la justicia la presunción de fallecimiento. Pero en mayo de 1999, Roberto Mijalchuk denunció la desaparición de su hermana embarazada, su cuñado y su sobrino. Así se abrió un nuevo legajo de una mujer embarazada desaparecida en la CONADI y otros en la CONADEP.

Las familias Mijalchuk y Darroux fueron incorporando sus muestras al Banco Nacional de Datos Genéticos.

En tanto, Javier Matías, quien tenía dudas sobre su identidad, se acercó a la filial de Abuelas Córdoba. Él siempre supo que era adoptado y según su expediente había sido encontrado por una mujer en la noche del 27 de diciembre de 1977, a tres cuadras de la ESMA, cerca de donde esa misma madrugada Elena fue vista con su bebé por última vez.

Por disposición de la justicia, el bebé fue entregado en guarda para adopción a un matrimonio, con quienes se crió en la Ciudad de Buenos Aires. En 1999, Javier Matías se mudó a Córdoba y allí inició su búsqueda.

Por la corresponsalía de Buenos Aires.






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