El oficialismo, el kirchnerismo y el lavagnismo le explicaron a Vía País cómo harán para captar el voto de los jóvenes de entre 16 y 24 años. 


Son plurales, flexibles y solidarios. No “caretean”. Para ellos “todo es política”. Piensan que cada decisión que uno toma afecta al otro y que el país sólo saldrá adelante entre todos. Sin embargo, a la hora de votar, su desánimo ante la política partidaria es fuerte y consideran que las elecciones no van a solucionar nada.

Son los centennials, también llamados Generación Z. Se trata de jóvenes votantes de entre 16 y 24 años que los frentes políticos tendrán que salir a conquistar, ya que representan el 22% del padrón electoral: nada menos que 6 millones de votos.

Los datos surgen de un estudio que realizó la consultora Ipsos antes de que empezara la campaña, en dos etapas: una cualitativa, con grupos de chicos entre 16 y 18 años y de 19 y 22 en la zona metropolitana de Buenos Aires; y otra cuantitativa, con respuestas a nivel nacional en dos tandas -febrero y marzo de 2019-, muestras que fueron controladas en cuanto a género y edad.

Desde Ipsos plantearon que uno de los grandes desafíos que tienen los candidatos será cómo comunicarse con esta generación que plantea temas específicos sin dejar de lado al resto del electorado.

Generación Z, hijos de la virtualidad

Es que representan a una parte de los votantes que se identifica con valores universales como la igualdad de género, el respeto por la diversidad, la equidad social y la protección del medio ambiente, diferentes a los de otras generaciones.

Les preocupa la crisis económica, y el candidato presidencial que quiera conquistar sus votos lo deberá tener en cuenta. Son conscientes de la falta de trabajo y ven cómo la inflación deteriora la calidad de vida familiar y achica su capacidad de consumo.

¿Cuáles son los atributos más importantes que debe tener el candidato a presidente? Ellos responden: la capacidad de resolver la inflación; preocuparse por la situación de los pobres; tiene que ser honesto y estar preparado para manejar la crisis. Así lo explicó Ludmila Botta, analista de Ipsos.

En campaña

Entre las tres principales fuerzas políticas, Juntos por el Cambio (Macri-Pichetto), Frente de Todos (Fernández-Fernández) y Consenso Federal (Lavagna-Urtubey), sólo el oficialismo pareciera parece estar muy enfocado en los centennials: tiene una estrategia dirigida a los centennials.

Según los datos de Ipsos, a nivel nacional, el 55% de los centennials afirmó que se informará durante la campaña con las redes sociales y el 30% consultará directamente a la web y/o a las cuentas oficiales de los candidatos. Nada de dejarse llevar por fake news. Son nativos digitales.

En el oficialismo las redes como Twitter, Instagram y Facebook pisarán fuerte pero WhatsApp tendrá un rol decisivo para emitir mensajes más en imágenes (fotos y videos) que en palabras ya que reconocen que a los jóvenes “tienen incorporada la cultura del on demand y el streaming, y se aburren con las lecturas, más cuando no son buscadas por ellos”.

WhatsApp tendrá un rol decisivo para emitir mensajes más en imágenes en la campaña.

En cuanto a la figura presidencial, desde sus filas aseguran a este medio que el objetivo es mostrar a un Macri “humanizado”, cerca de este segmento del electorado. Quieren que los jóvenes se sientan eslabones centrales en la cadena de difusión de información, que sean “defensores del cambio”, que pongan el cuerpo y, principalmente, sus celulares y redes sociales.

“Acá no hay un líder mesiánico. Los jóvenes son viscerales y hay que hablarles en esos términos, apelar a sus emociones, a la humanidad que tienen, a la contundencia de sus energías para entusiasmar a otros segmentos del electorado con que se puede convivir en un país sin autoritarismos”, afirman en el comando de campaña de Junto por el Cambio.

Por eso, no van a existir “mensajes nacionales”. Es decir, los jefes de campaña en cada una de las provincias (que se reunieron este jueves en Buenos Aires con funcionarios de la jefatura de Gabinete) van tener que elaborar los mensajes para los jóvenes de sus provincias. ¿El objetivo? Lograr proximidad, que sea un diálogo y no un esquema unidireccional.

Sobre los temas que les preocupan al electorado, el oficialismo saldrá a remarcar que la pobreza, “es una consecuencia del reordenamiento macroeconómico que tuvo que emprender después de los desajustes que hizo el kirchnerismo”; afirmará que la protección del medioambiente se refleja en la apuesta por las energías limpias y renovables; y se encargará de explicar sobre el futuro del empleo, que no se pretende una reforma laboral estructural sino discusiones en los convenios de los sectores que más potencial tienen. ¿La despenalización del aborto? Macri ya habitó el debate.

Estrategia distinta

Caso opuesto es el que emprendieron desde Consenso Federal, fuerza que tendrá una estrategia general de campaña para todo el electorado por igual, basada en tres temas que atraviesan al conjunto de la sociedad: la educación, el empleo, y la reactivación de la economía.

“Hay modalidades y canales distintos de comunicación en la campaña que están más en línea con esa generación. Por ejemplo, todo el equipo de redes de (Roberto) Lavagna lo maneja la juventud de consenso federal en todo el país, ellos van procesando de alguna manera su propia visión y comunicado los contenidos de la campaña a su forma”, explica Alejandro Rodríguez, uno de los voceros del equipo de Lavagna y candidato a diputado nacional.

Y agrega: “No queremos, ni estamos en condiciones de segmentar un electorado tan importante como el de los jóvenes, al contrario. No vamos a hacer temas para cada sector; lo que hacemos es adaptar la forma de comunicación a esos segmentos”.

Desde Consenso Federal afirman que los jóvenes piden mucha información acerca del voto en sí mismo, y sobre el tema laboral así como también sobre temas específicos de su propia generación que ellos mismos plantean. “Estamos notando que se conectan mucho con nuestros espacios locales. Se acercan de manera física pero especialmente a través de las redes, y desde la campaña nacional le damos el apoyo que ellos necesiten”, dice Rodríguez.

Con respecto a los estudios de este electorado, Rodríguez sostiene que son respetables pero que “no se siente muy cómodo con tratar al electorado como si fuese un consumidor de galletitas”. “Creo que al contrario, en el momento de la elección uno también tiene que hacer un esfuerzo de involucrar a los jóvenes en otros aspectos de la actividad pública, que pueden no ser de su mero interés pero que sí son relevantes. No creo que haya que tratarlos como un segmento del mercado porque creo que tienen una enorme capacidad de pensar y de criticar”, sostiene.

El kirchnerismo

En el espacio que lidera Alberto Fernández apuestan por centrar el eje de la campaña en el diálogo directo del precandidato a presidente con los jóvenes sin ningún tipo de estrategia puntual, es decir, todo es “natural”.

“Acá no hay un laboratorio donde creamos mensajes para cada sector que nos quiera escuchar. Esto es mucho más genuino. Él es el mismo Alberto Fernández no va a cambiar, ni para los pibes ni para los grandes”, deslizan desde el entorno del candidato presidencial.

Desde Frente para Todos destacan que los jóvenes están informados y que se acercan “Alberto” con reclamos genuinos, como cualquier ciudadano. “La crisis les golpea a ellos también y el reclamo es el mismo”, dicen allegados a Fernández.

Y concluyen: “Alberto” tiene ‘feeling’ con los chicos. Es docente y les habla muy directo, muy sano. Te podés vestir como pendejo y que no te dan pelota. Él es todo lo contrario”.




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