La empresa empezó su prueba en algunos países, que ya afectó a los referentes que utilizan la red social para ganar dinero.


Tal como anunció semanas atrasInstagram comenzó a probar una nueva función que oculta la cantidad de “me gusta” que tiene una publicación así como también las veces que un video fue reproducido.

A partir de este cambio, solo el autor podrá acceder a esta información, que ya no estará visible para la audiencia.

De este modo, la red social busca que los usuarios pongan el eje en las publicaciones y no en la popularidad que éstas tienen. 

La red social busca que los usuarios pongan el eje en las publicaciones y no en la popularidad que éstas tienen.

El objetivo es desalentar la competencia que se puede dar entre los usuarios y la ansiedad que genera en algunas personas ver que un contenido suyo no es tan popular como el de otros.

Por el momento, esta fase de prueba se lleva a cabo únicamente en siete países: Australia, Brasil, Canadá, Irlanda, Italia, Japón y Nueva Zelanda, aunque usuarios de otros sitios aseguraron que también les llegó la modificación.

Aunque la medida fue aprobada por un gran número de internautas que desean hacer un uso más sano de la red social, fue rechazada por buena parte de los influencers alrededor del mundo.

Esta fase de prueba se lleva a cabo únicamente en siete países: Australia, Brasil, Canadá, Irlanda, Italia, Japón y Nueva Zelanda.

Por ejemplo Jem Wolfie, una joven australiana que publica contenido relacionado con comida y actividad física con 2,7 millones de seguidores, criticó la disposición porque Instagram le quita una herramienta crítica.

Aunque recibió comentarios nocivos por su declaración en la radio de su país, el origen de sus quejas se basa en el hecho de que para ella, como para muchos otras personas, subir contenido a Instagram se ha vuelto un trabajo al que le dedican mucho tiempo de su vida.

Un ejemplo de las ganancias que deja perfiles así es la también australiana Kayla Itsines, quien publica contenido relevante al mundo fitness. El perfil de casi 12 millones de seguidores, así como una app y un programa de ejercicios, le significaron a Kayla una ganancia de poco más de 31 millones de dólares el año pasado.

La medida fue rechazada por buena parte de los influencers alrededor del mundo.

Pese a que el rechazo es generalizado, no todos piensan como estas dos influencers. Para otras instagrammers como Tammy Hembrow, con 9,7 millones de seguidores, la decisión de haber ocultado los “me gusta” no ha afectado de la forma en que ella realiza sus negocios, dijo en una entrevista.

“Los ‘me gusta’ se convirtieron en un concurso de popularidad, pero creo que las empresas están realmente interesadas en las impresiones y las acciones tomadas de las publicaciones”, aseguró, y puso como ejemplo la información demográfica o de ubicación de los seguidores. “La gente se enfoca en las fotos y videos que compartes, no en cuántos likes hay“, señaló.





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