El candidato del Frente de Todos cambiaría el vuelo directo de Madrid a Buenos Aires por una escala de un día, el domingo, en la Ciudad de México.


Alberto Fernández podría regresar al país el lunes en vez del domingo próximo. La demora de 24 horas respondería a un cambio de ruta en su viaje desde Madrid: cambiaría el vuelo directo a Buenos Aires por una escala de un día, el domingo, en la Ciudad de México.

El cambio de planes respondería a una invitación que le habría hecho llegar vía “argenmex”, como se llama a los exiliados argentinos que vivieron en México (el ex canciller Jorge Taiana fue uno de ellos), el presidente de México, el centroizquierdista Andrés Manuel López Obrador.

Así lo deslizaron anoche ante una consulta de Vía País desde las oficinas que Alberto F. tiene en la calle México al 300 del barrio porteño de San Telmo. Directamente las fuentes dijeron que el cambio de planes es más que probable que se produzca.

La probable presencia en México del candidato y su pareja Fabiola Núñez, con quien viajó a Madrid, debería ser sopesada en toda su implicancia geopolítica a nivel de la relación actual de Estados Unidos con América Latina.

Sería la primera visita “de Estado”, por llamarla de algún modo, que el candidato del Frente de Todos realiza específicamente a un país, latinoamericano, además, desde que su abultado triunfo en las primarias del 11de agosto pasado lo puso a las puertas de la Casa Rosada de cara a la elección del 27 de octubre.

Es que a Madrid, Alberto F. llegó el lunes para cumplir con un compromiso académico (una charla en la Universidad Camilo José Cela) postergado por la campaña y reunirse en privado, en actividades que no estaban en agenda, con el jefe de gobierno español, Pedro Sánchez, y su antecesor José Luis Rodríguez Zapatero, entre otros.

Madrid ha sido la única salida al exterior del candidato de Todos después de las Paso, si bien en su condición de precandidato antes de las primarias, hizo dos visitas de fuerte contenido político a expresidentes de izquierda: visitó en la cárcel a Inazio Lula da Silva y en su chacra montevideana a José Pepe Mujica.

Pero en el caso de López Obrador, quien desde diciembre pasado preside México en representación del frente de centroizquierda Morena, las implicancias de una visita de Alberto adquieren una fuerte connotación geopolítica: “México al norte, Argentina al sur”, sugirió la fuente, como para graficar las coincidencias con el mexicano, fuertemente enfrentado por la administración Trump.

Detrás de esa consideración está el mapa latinoamericano, en el que el interés estratégico de la administración de Donald Trump de promover gobiernos consustanciados con los intereses de Estados Unidos, como el del brasileño Jair Bolsonaro y el de Mauricio Macri, aparece confrontado por un eventual triunfo del candidato peronista.

Desde ese punto de vista, la llegada de Alberto F, “conspiraría” contra esa estrategia de Washington en la medida en que un gobierno de centroizquierda en la Argentina como se presume será el de Todos, daría oxígeno político a otros de similar orientación: además de a López Obrador en México, a Evo Morales en Bolivia y a Tabaré Vázquez en Uruguay.

También fortalecería la posición de los gobiernos que en la región promueven una “salida democrática” a la crisis político-institucional en Venezuela con el gobierno de Nicolás Maduro.




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