Esperará su trasladado a una penitenciaría única para extranjeros en Brasil.


El argentino Daniel “Maguila” Puccio, integrante del clan que cometió asesinatos y secuestros extorsivos en los años ochenta, que fue detenido en Brasil con documentos falsos lo trasladaron este miércoles a una cárcel de San Pablo. La justicia brasileña le impuso prisión preventiva.

Según Télam, una fuente policial comentó que Puccio permanecerá por un tiempo aún no determinado en la cárcel CDP Pinheiros, ubicada en el barrio Vila Leopoldina, en la zona oeste de San Pablo, un penal común que tiene capacidad para 2.100 presos. Después será llevado a la penitenciaría de Itaí, a unos 300 kilómetros al oeste de la ciudad, donde funciona la única cárcel de extranjeros en Brasil, hasta el fin de su proceso por falsificación de documentos.

Detuvieron al último de los Puccio en Brasil por viajar con documentos falsos.

Si bien Puccio no tenía pedido de captura de Interpol había mostrado un documento brasileño falsificado durante un control policial al micro en el cual viajaba desde Foz de Iguazú en la ciudad de Itú, a 60 kilómetros de San Pablo. Un magistrado dictó la prisión preventiva para que el juicio continúe mientras él está detenido. La cárcel para extranjeros tiene una capacidad para 1.600 presos, no está sobrepoblada y no tiene detenidos brasileños.

El 70 por ciento de la población carcelaria está allí por tráfico de drogas y la mayor parte de los detenidos son de Nigeria, Bolivia y Perú. Dentro hay presos de 86 nacionalidades que hablan 38 lenguas. Todavía no definieron cuándo Puccio irá a parar a la cárcel de Itaí.

Puccio hoy tiene 58 años y gracias a que se escondió durante más de una década pudo eludir la condena de 13 años que le habían impuesto por el secuestro de Nélida Bollini de Prado, la única sobreviviente de los cuatro empresarios que fueron secuestrados por el clan.

Evitó 15 años de cárcel porque la pena prescribió el 29 de agosto de 2011, la extinción oficial de la condena fue declarada por el Juzgado de Instrucción N° 49, a cargo de Facundo Cubas.

Había sido detenido en 1985 y pasó dos años en la cárcel. Su causa llevó tanto tiempo en cerrarse que el 1° de febrero de 1988 fue dejado en libertad sin recibir sentencia. Finalmente, en 1998 lo condenaron a 13 años y desapareció. Su padre y su hermano Alejandro habían recibido perpetua, aunque ambos murieron en libertad.




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