Jessica Guedes, de 30 años, sintió una molestia camino al altar. Al llegar se desvaneció y fue intervenida de urgencia.


Jessica Guedes, una enfermera brasileña embarazada de 6 meses, sintió los primeros síntomas dentro de la limusina que la llevaba a la Iglesia. Era el domingo 15 de septiembre, el día de su boda. Sin embargo, la tragedia se cruzó en su camino y murió antes de pisar el altar.

El hecho ocurrió en Sao Pablo, Brasil. Todo comenzó con un mareo y un dolor de cuello camino a la Iglesia. Jessica, de 30 años, decidió seguir su camino porque en el altar lo estaba esperando su novio y futuro marido, Flavio Gonçalvez, un bombero de 31.

Al llegar al lugar de desmayó, pero nada hacía intuir lo que sucedió. Un video difundido en redes sociales la muestra en perfecto estado de salud, minutos antes de que muriera.

Flavio ya estaba nervioso por la demora cuando un pariente entró a la Iglesia a pedir ayuda porque la novia se había desvanecido. “Estaba preocupado porque la estaba esperando en el altar y estaba tardando mucho en entrar. Una prima suya corrió por la alfombra y me dijo que se había desmayado“, relató él, según consignó The Sun.

Todo comenzó con un mareo y un dolor de cuello camino a la Iglesia. Jessica, de 30 años, decidió seguir su camino porque en el altar lo estaba esperando su novio y futuro marido, Flavio Gonçalvez, un bombero de 31. Crédito: Gentileza NOTICIAS FOCUSON.

Al salir, abrió la puerta del auto y por un breve momento Jessica volvió en sí. “Bebé, estoy aquí”, le dijo él y ella respondió que estaba bien, pero con un intenso dolor en la nuca.

“En ese momento, me convertí en un rescatador, como lo he estado durante siete años con el Departamento de Bomberos: la saqué de la limusina, comencé con los primeros auxilios y pedí ayuda a mis amigos bomberos que estaban allí como invitados”, contó Flavio.

Flavio ya estaba nervioso por la demora cuando un pariente entró a la Iglesia a pedir ayuda porque la novia se había desvanecido. Crédito: Gentileza NOTICIAS FOCUSON.

Jessica fue trasladada a un hospital cercano y luego, ante la gravedad de su cuadro, llevada a otro de mayor complejidad. Lamentablemente, nada pudieron hacer para salvarla y ella falleció por un derrame cerebral.

Según el reporte de los médicos, el accidente cerebrovascular se produjo por una preeclampsia y el sangrado interno, por lo que tuvieron que extirparle el útero. Entonces, le realizaron una cesárea de emergencia para salvar a su bebé de 29 semanas. Jessica ya tenía muerte cerebral y fallecería luego de la operación.

le realización una cesárea de emergencia para salvar a su bebé de 29 semanas. Jessica ya tenía muerte cerebral y fallecería luego de la operación. Crédito: Gentileza NOTICIAS FOCUSON.

Su bebé pesó 930 gramos y midió 34 centímetros. Se llama Sophia y está internada en la unidad de cuidados intensivos neonatalas del hopistal privado Pro Matre Paulista donde deberá quedarse al menos dos meses más.

“En este momento, todo el equipo de maternidad está priorizando el apoyo, la comodidad y la atención de la familia del teniente Gonçalves y de los pacientes (ayudándoles) con todas las medidas necesarias“, dijeron representantes del centro médico.

Su bebé pesó 930 gramos y midió 34 centímetros. Se llama Sophia y está internada en la unidad de cuidados intensivos neonatalas del hopistal privado Pro Matre Paulista donde deberá quedarse al menos dos meses más. Crédito: Gentileza NOTICIAS FOCUSON.

“Jessica era una persona muy alegre que amaba la vida, un ser de luz iluminado y fuerte. Tenía muchas ganas de convertirme en su esposo y convertirme en padre. Seré fuerte y no me debilitaré ante la adversidad“, dijo Flavio.




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