Se trata de una nueva y peligrosa modalidad delictiva que permite la proliferación de estos contenidos a través de Internet desde cualquier punto del planeta.


Una nueva y peligrosa modalidad delictiva permite la proliferación de pornografía infantil a través de Internet desde cualquier punto del planeta.

Las autoridades ya tomaron conocimiento de este ardid, que consiste en utilizar un siniestro código que encubre esos actos de pedofilia penados por la ley con recetas de cocina al alcance de todo el mundo.

Los traficantes divulgan el contenido mediante imágenes y videos bajo ciertos términos de búsqueda como “Caldo de pollo”, “Club Penguin”, o “CP”. Estas palabras hacen referencia a la frase Child Porn (“porno de chicos”, en inglés).

Las fotografías y videos de menores desnudos o realizando prácticas sexuales pueden ser descargadas por cualquier persona con un celular o computadora que tenga acceso a la web. Tan solo basta googlear las “palabras clave” mencionadas.

Los traficantes divulgan el contenido mediante imágenes y videos bajo ciertos términos de búsqueda como “Caldo de pollo”, “Club Penguin”, o “CP”.

También hay canales en YouTube con secuencias que explican, a modo de tutorial, cómo unirse a grupos que divulgan este material o de dónde puede ser “bajado”.

Respecto a la prevención, los especialistas advierten que es imprescindible controlar qué contenidos ven los chicos cuando están en Internet o cuando utilizan sus teléfonos o tablets, porque justamente ellos son carne de cañón para estos delincuentes. Los adultos, en cambio, son capaces, mayoritariamente, de identificarlos rápidamente.




Comentarios