Cada una posee un sentido diferente y único, así como una indicación sobre el futuro. ¡Descubrílas!


Todos los signos del zodíaco están representados por una carta de tarot, que, a su vez, posee un sentido diferente y único, así como una indicación sobre el futuro. Descubrí cuál es la tuya y qué significa.

Aries: El Mago. Es la primera carta de los arcanos mayores y Aries es el primer signo de la rueda zodiacal. Muchos tarotistas suponen que la carta de Aries es el Emperador, pero Aries no busca la estabilidad constante, sino que siempre está en la búsqueda de emprender algo nuevo. No disfruta de la rutina, sino más bien de los desafíos y los cambios. Para el mago, todo es posible, y así lo es también para Aries, con astucia, poder de razonamiento y acción, aunque muchas veces, en esa acción, hay decisiones precipitadas que hacen que se de golpes contra la pared. Así también es la energía ariana, impulsiva y poderosa como su elemento fuego.

Tauro: El Emperador. La carta está directamente vinculada con la estabilidad, que se corresponde con la energía del número 4. Tiene que ver con la dominación, la responsabilidad, el racionalismo y la estabilidad material. Estas son características muy presentes en los taurinos. Al ser un signo de tierra, la clave está en la manifestación del mundo material. El trabajo, la rutina, las finanzas y el hogar son las principales prioridades en el universo de los nativos bajo este signo. El emperador es la fuerza en reposo. Esta misma característica se observa en Tauro, quien tarda en tomar decisiones con el fin de ir por el camino más acertado. Nada se decide al azar ni de forma precipitada o impulsiva como lo haría Aries. 

Géminis: La Emperatriz – El Enamorado. En el caso de Géminis, su energía está vinculada a estas dos cartas. Por un lado, se encuentra la emperatriz, carta número 3, como Géminis que es el tercer signo en la rueda zodiacal. Representa el paso de la virginidad a la creatividad. Hay mucha curiosidad por el conocimiento y las experiencias. Por otro lado, está el Enamorado, carta número 6, donde hay un personaje central, intentando tomar una elección entre dos energías opuestas. Los géminis poseen en su interior una duplicidad: pueden pasar de estar felices a fastidiosos en cuestión de minutos. A su vez, este signo aprecia y valora la comunicación y nunca tiene pensamientos absolutos, ya que es el mediador que considera tanto un punto de vista como el otro.

Todos los signos del zodíaco están representados por una carta de tarot.

Cáncer: La Luna. El planeta regente de Cáncer es La luna, el arquetipo femenino por excelencia: la madre, lo oculto y las emociones profundas. Tanto la carta como el signo enseñan a estar en contacto con la intuición. Cáncer necesita de su lado intuitivo para la toma de decisiones. También, remite el miedo a lo desconocido y al abandono, cuestiones frecuentes en los cancerianos, ya que les cuesta mucho entrar en confianza y dejar ver las distintas aristas de su personalidad. A su vez, la luna es receptiva y habla de la recepción emocional que también posee el signo del cangrejo. Son personas sensibles que absorben las energías a su alrededor que pueden generar cambios de ánimo repentinos.

Leo: El Sol – La Fuerza. Las dos cartas están vinculadas a la energía leonina. Por un lado, la del Sol se corresponde con su planeta regente. La Fuerza se corresponde con el símbolo de Leo, que es el León. La figura femenina que representa el poder intelectual está en plena lucha con las pasiones y la energía impulsiva. Hay muchas cuestiones en los nativos de este signo que requieren de un proceso de armonización. El Sol, fuente de calor y de vida, centro del sistema solar, está asociado a la energía paterna. Está directamente relacionado con el éxito y la evolución, cuestiones importantes en este signo. Pero cabe recordar que el calor en exceso produce sequedad.

Virgo: La Papisa / El Carro. La Papisa se relaciona con los conocimientos superiores, la energía de la madre y la pureza. A pesar de estar enclaustrada en la materia, pertenece al mundo espiritual. Esta cuestión es algo que a los virginianos, un elemento de tierra, le cuesta mucho asimilar. El hecho de estar encerrada habla de soledad y aislamiento, aunque, aun así, siempre existe el deseo de recibir amor y pasión. Para el virginiano, es común adentrarse en sus ideales y quedarse con posturas fijas. No obstante, una parte de él necesita soltarse y eso es algo que toda persona de Virgo necesita trabajar. Dejar a un lado el control y dejarse fluir, sabiendo que tienen los conocimientos necesarios para hacerlo. También está vinculado con la energía del Carro. Esta carta se corresponde con el número VII. Simboliza el movimiento, la dirección y, por ende, el saber a dónde ir.

Libra: La Justicia. No es casualidad que Libra esté vinculado con la carta de la Justicia, ya que el signo busca el balance y la armonía. Enseña que la perfección no existe y que este concepto no tiene por qué estar ligado a una situación balanceada. Tanto la humanidad como la naturaleza experimentan procesos y cambios constantes que indican que la perfección es imposible e inexistente. Esto es algo que también puede aplicar al signo Virgo, que tiene problemas para asumir esto. También comunica el concepto de exigencia. Los nativos de este signo suelen ser considerados autoexigentes ya que son personas muy particulares, con mucha presencia y si tienen alguien a su lado (sea el tipo de relación que sea) esperan que este esté “a su altura”.

Escorpio: El Arcano Sin Nombre. El número XIII, mejor conocido como “La Muerte”, es el arcano correspondiente Escorpio. Habla de la transformación profunda, la transmutación de viejas energías y cambios internos. Escorpio posee este mismo mensaje transformador, donde el objetivo está en sacar hacia afuera todo aquello oculto en el interior y que no permite avanzar, generando así un corte en el presente y dando lugar a nuevos comienzos. Ningún cambio es fácil, pero aun así siempre vale la pena intentarlo. También hay que considerar que el cambio es inevitable y necesario. El paso por el Arcano XIII es un proceso de eliminación que labra el ego y lo doma.

Sagitario: La Rueda de la Fortuna. La suerte es sagitariana. La energía de fuego de sagitario vive en la búsqueda de nuevas aventuras, cambios, socios y amigos. La carta de tarot habla de un círculo que no tiene principio ni fin y que continúa girando. Sin importar la situación en la vida que se encuentre, sea un tránsito tranquilo o difícil, hay que atravesarla con la certeza que todo pasa por una razón y que siempre llega algo mejor. Tiene que ver con no quedarse en los bloqueos y permanecer en un estado de renovación constante. La actitud de Sagitario, optimista, aventurera e impaciente, conecta con la energía de la rueda de la fortuna, donde todo está en constante mutación.

Cada carta posee un sentido diferente y único, así como una indicación sobre el futuro.

Capricornio: El Ermitaño. Mientras que para muchos está vinculado con “El Diablo”, la carta que mejor refleja su energía es la del ermitaño. El Ermita habla de la independencia y del disfrute en soledad tan característico de Capricornio. Esta carta expresa la máxima sabiduría como también una crisis profunda por falta de dirección. Esto es lo que todo capricorniano necesita: objetivos, dirección y, por sobre todo, reconocimiento por parte de sus pares. Hay un lugar secreto y solitario que posee todo nativo de este signo, donde cuesta mucho entrar, ya que no suele mostrar sus emociones con facilidad. 

Acuario: La Estrella. El signo está representado por una mujer/hombre vertiendo agua, como también sucede en el arcano La Estrella. Su simbología está vinculada con la nutrición, la inspiración, el respeto y el encontrar el sitio en el mundo: representa una etapa en la que uno encuentra su lugar en el mundo para embellecerlo y nutrirlo. También simboliza la acción generosa. Estas características son claramente vistas en la personalidad de los nativos de este signo. Son personas que no buscan manifestar y tener dinero desde lo material, sino que son humanitarios por naturaleza e invierten sus ganancias en su comunidad. También son personas que luchan por el cambio y la restructuración del estatus quo. Son quienes rompen con esquemas para establecer un nuevo orden elevado.

Piscis: El Universo. Mientras que para algunos la carta de Piscis es La Luna, en este caso, se considera que es el Universo.  Cada signo representa una etapa distinta, que comienza en Aries y finaliza en Piscis. Este proceso también es contemplado en las cartas de tarot. Es por ello por lo que Piscis se expresa mendiante el Universo, aquel espacio donde todos quieren llegar, el alcance de los sueños y objetivos, donde se genera un equilibrio entre el mundo terrenal y espiritual y la realización suprema por excelencia. El mundo es percibido con plena consciencia y espiritualidad por todo pisciano. Representa ponerse al servicio de la humanidad, una cuestión que forma parte de nuestros objetivos sociales. 




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