Se debe a la situación social que se está viviendo actualmente en Cataluña, comuna a la que pertenece el "blaugrana".


El clásico del fútbol español entre Barcelona y Real Madrid, programado para el sábado 26 en el Camp Nou por la décima fecha de La Liga, fue postergado este jueves por el Comité de Competición debido a la tensión social que atraviesa la región de Cataluña.

Las autoridades de aquel deporte en el país ibérico y los clubes implicados tendrán tiempo hasta el lunes próximo para acordar la nueva fecha, que tiene dos opciones: el sábado 7 de diciembre o el miércoles 18.

Barcelona, epicentro de la lucha independentista en Cataluña (Foto: REUTERS)

La última opción es la que promueve la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) pero encontró la negativa del presidente de La Liga, Javier Tebas, quien advirtió que ese día coincide con la disputa de una fase de la Copa del Rey, en la que ingresan 16 equipos de la primera división -todos menos los que juegan la Liga de Campeones de Europa-.

El máximo directivo del torneo argumenta que la superposición del clásico con el tradicional certamen dificultará la comercialización de los derechos televisivos y, por tanto, afectará la economía de los clubes.

Un policía en Cataluña se prepara para disparar contra los manifestantes (Foto: AP).

Tebas propuso inicialmente que el clásico alterara la condición de local y se jugara en Madrid, lo que no tuvo respuesta satisfactoria en la Comisión de Competiciones y tampoco en la directiva de Barcelona, que se aferró a su condición de anfitrión en el primer cruce de la temporada.

La postergación responde a las masivas protestas que se producen en la ciudad y en toda la región en respuesta a la sentencia de la justicia española de condenar a trece años de cárcel a los líderes del movimiento independentista catalán. El mismo sábado 26 hay convocada una gran manifestación por la tarde, poco después del horario en el que estaba programado el partido (13.00 de España).




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