El delantero senegalés que brilla en el Liverpool reveló cómo su dura infancia lo motivó a ayudar a los más necesitados.


Lejos de la BBC formada por Bale, Benzema y Cristiano en el Real Madrid; o la MSN de Messi, Suárez y Neymar que impuso terror en el Barcelona; hoy el tridente más formidable del mundo es el que habita en el Liverpool: el egipcio Mohamed Salah en el extremo derecho, el brasileño Roberto Firmino en el medio, y el senegalés Sadio Mané por la izquierda.

Este último, emblema de su seleccionado, reveló en diálogo con TeleDakar su visión de la riqueza que caracteriza a los jugadores de la élite mundial, a la que pertenece. “¿Para qué quiero 10 Ferrari, 20 relojes con diamantes y 2 aviones? ¿Qué haría eso por el mundo?“, opinó primeramente, para luego detallar: “Yo pasé hambre, trabajé en el campo, jugué descalzo y no fui a la escuela. Hoy con lo que gano puedo ayudar a la gente“.

Sadio Mané le regala su camiseta a un joven, en cuyo cartel denota que es su cumpleaños (Foto: EFE).

En esa misma linea, manifestó: “Construí escuelas, un estadio, proporcionamos ropa, zapatos y alimentos para personas en extrema pobreza”. Finalmente, también contó: “doy 70 euros al mes a todas las personas en una región muy pobre de Senegal para contribuir a su economía familiar”.

El atacante africano es de los mejores pagos en la Premier League, una de las ligas más competitivas e importantes del mundo, percibiendo de manera semanal alrededor de 200 mil dólares, aunque la eventual mejora de su contrato lo catapultará a la suma de 280 mil en ese mismo término.




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