El británico ex número uno del mundo no conquistaba un torneo del circuito desde hace dos años, y no pudo aguantar las lágrimas.


Dos años, ocho meses y 16 días. Todo ese tiempo tuvo que esperar el tenista británico Andy Murray para volver a alzar un título ATP. Tras vencer al suizo Stan Wawrinka por 3-6, 6-4 y 6-4 en la final del torneo ATP 250 de Amberes, el escocés rompió en llanto. Claro, es su primer conquista tras su regreso después de que le implantaran una prótesis en la cadera en enero de este año.

“Significa mucho para mi, sobre todo despues de los problemas que he tenido en los últimos años. Ha sido un gran partido. Stan ha jugado increíble, los dos diría yo”, acertó a decir el de Dunblane tras contener las lágrimas.

Andy Murray con el trofeo de campeón en Amberes (Foto: DPA).

Lo que parecía imposible, lo consiguió Murray en dos horas y 27 minutos, y después de haber librado dos durísimos partidos en fases anteriores. En cuartos, contra el rumano Marius Copil (6-3, 6-7 y 6-4) en dos horas y 35 minutos; en semifinales frente al francés Ugo Humbert, (3-6, 7-5 y 6-2) en dos horas y 22 minutos.

Las emotivas lágrimas de Andy Murray (Foto: AP).

El suizo también le dedicó unas palabras: “Todo el tenis, incluido yo mismo, estábamos muy tristes después de lo de Australia”. De esa forma, recordó cuando Murray pensó incluso en dejar el tenis. “Eres un grandísimo jugador”, añadió.

El europeo de 32 años, situado esta semana en el puesto 243 del mundo, no ganaba un torneo desde hace dos años, cuando venció en la final de Dubai al español Fernando Verdasco. 




Comentarios