Carlos Mesa busca dialogar y crear una ley, pero el expresidente Quiroga le presentó el borrador de un decreto que dejaría fuera de la convocatoria a Evo Morales.


Con menos protestas callejeras y más gestiones para lograr mesas de diálogo, el gobierno interino de Bolivia busca apurar una salida institucional a la crisis posterior a los comicios del 20 de octubre.

El ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, sugirió que el llamado a nuevos comicios podría realizarse por decreto, al afirmar que si “hay dificultades” para realizarlo, le recomendará a la autoproclamada presidenta, Jeanine Áñez, que lo haga “a través de algún otro instrumento legal”.

Esta alternativa fue alentada por el expresidente Jorge Quiroga, quien en conferencia de prensa pidió a Áñez “que ajuste, que modifique, que arregle, que cambie lo que quiera cambiar y que convoque por decreto a las elecciones”. Luego, presentó el borrador de un decreto con la intención de que sea firmado por la Presidenta Interina.

Este decreto no permitiría ni a Evo Morales ni a Alvaro García Linera presentarse en la próxima elección presidencial.

Sin embargo, uno de los principales colaboradores de Áñez, el senador Oscar Ortiz, sugirió que el llamado a elecciones sea resultado de un acuerdo entre las fuerzas con representación parlamentaria.

También el expresidente Carlos Mesa, principal competidor de Morales en las elecciones de octubre pasado, opinó que los nuevos comicios deben ser convocados mediante una ley y opinó que la sesión parlamentaria que se realizaría mañana será una instancia de diálogo con los representantes del partido MAS.




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