En "No hay tiempo para la vergüenza" expone su vida privada, su inspiración y lo que tuvo que atravesar para tocar la cima de la fama y el éxito.


Santiago Artemis forma parte del selecto club de personajes cautivantes, aquellos que están “tocados por la varita mágica” no solo por su estilo ecléctico, sino por su talento. De esos que hipnotizan a la audiencia y logran llegar más allá de las redes sociales. Y eso fue lo que hizo Netflix: la productora de contenidos a demanda estrena este 19 de noviembre una serie reality sobre la vida y el trabajo del diseñador de alta costura nacido en Tierra del Fuego.

En “No hay tiempo para la vergüenza”, Artemis abre las puertas de su lado más humano para mostrar el camino que recorrió desde su niñez, un tanto golpeada por el bullying, en Ushuaia, hasta su estallido cuando, a sus 18 años, vistió a la cantante Katy Perry para una de sus giras mundiales.

Un poco más maduro y consciente de la explosión de fama que lo abrazó en los últimos años, Artemis confesó que no siente vértigo por exponer su vida, su familia, sus miedos y sus éxitos. “Los que me quieren están re contentos e impacientes. Y los amigos, no tan amigos, es muy raro lo que sucede. A veces no pueden convivir con tu personalidad. Tuve que empezar a cerrar mi círculo, no salgo más a bailar, no salgo tanto más públicamente. Yo ya no puedo ir a cualquier lugar. Hay gente que no puede lidiar con la fama”, sostuvo en una entrevista con Vía País.

Artemis logró convertirse en el diseñador fetiche de figuras como Britney Spears, la atleta olímpica Jenny Dahlgren, Lali Espósito, Tini Stoessel, Xuxa (su máxima ídola) y Carolina “Pampita” Adohain, entre otras. Pero aún le cuesta caer en lo que sucedió con su imagen y su marca. “Es muy surreal. Es muy loco lo que estoy pasando. Yo creo que la situación de llegar a Netflix me buscó a mí. Las personas que tuvieron las ideas de armar la serie dijeron: ‘Este chico tiene que estar en la tele’. Fue muy sencillo el proceso y estamos re contentos”, reveló.

Netflix.

“Yo antes no me animaba a creer lo que yo era capaz de lograr. Tenía la habilidad pero no podía creerlo. Me limitaba. Era el personaje pero no me animaba a creer que podía tener un programa y una vez que me la creí ya está, acá estoy. Yo soy muy real. Nunca me vas a ver en una posición forzada. Hay cosas que, por lógica, no muestro en Instagram, pero creo que soy la persona más transparente que puedo ser. Justamente por eso le caigo bien a la gente: soy tan real que duele”, agregó el diseñador.

Sobre sus expectativas por la repercusión que pueda tener la serie y cómo va a cambiar su vida -aún más- a partir de ahora, Artemis se sinceró: “Yo quiero expresar la forma más sincera de mi mismo y ser súper mega, mega exitoso. Y darle a la gente un servicio que es la creación de diseños”.

Sinopsis

No Hay Tiempo Para La Vergüenza sigue el día a día del diseñador de alta costura, Santiago Artemis, quien enfrenta un gran desafío con solo 27 años: crear una nueva colección que genere ruido, entusiasmo y lo posicione como la “voz de la generación millennial”. A través de una mirada en primera persona de la vida y el trabajo del excéntrico argentino experto en moda, podremos tener un vistazo de sus largos y agitados días llenos de pruebas de vestuario en su atelier, bocetos, viajes y reuniones con celebridades tales como Ángela Torres, Pampita, Xuxa, Oriana Sabatini, Nicole Neumann y Pablo Lescano. Es el mundo de Artemis y no hay quien lo pare.




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