Fue durante un operativo para despejar el acceso a una planta de combustibles bloqueada por partidarios del expresidente Evo Morales.


Tres personas murieron y otras treinta resultaron heridos este martes en un operativo policial-militar para despejar el acceso a una planta de combustibles bloqueada por partidarios del expresidente Evo Morales, un día antes de que la OEA discuta una resolución para que Bolivia llame con urgencia a elecciones.

“Se ha constatado la existencia de tres muertos, dos de ellos confirmados (por impacto) de bala”, incluido Dayvi Posto Cusi, un hombre de 31 años de edad, declaró a la agencia AFP un portavoz de la Defensoría del Pueblo, un órgano público encargado de proteger los derechos de los bolivianos.

(AP Photo/Natacha Pisarenko)

“Estamos pidiendo a las autoridades una investigación”, añadió.  Además, 30 personas resultaron heridas en la operación, indicó la Defensoría del Pueblo.

Los disturbios estallaron cuando “agitadores y vándalos enardecidos” atacaron y destruyeron parcialmente la planta de hidrocarburos de Senkata, en El Alto, ciudad vecina a La Paz, “utilizando explosivos de alto poder”, informaron las Fuerzas Armadas bolivianas en un comunicado.

(REUTERS/David Mercado)

Poco antes el ejército y la policía había intervenido para despejar el acceso a la distribuidora de combustible, ocupada desde el jueves pasado por manifestantes leales a Morales, lo que casi paralizó el transporte público y privado en La Paz y afectó la distribución de alimentos.

Apoyados por carros blindados y helicópteros, una fuerza combinada de policías y militares luego escoltaron un convoy de carros cisternas desde el interior de la planta, según imágenes distribuidas en redes sociales.

(REUTERS/David Mercado)

Los manifestantes protestaban contra Jeanine Áñez, la presidenta interina de Bolivia que tomó las riendas del país andino 48 horas después de la renuncia de Morales el 10 de noviembre.

En Twitter desde su exilio en México, Morales denunció “que el gobierno de facto al estilo de dictaduras militares nuevamente mata a mis hermanos de El Alto que resisten pacíficamente el golpismo y luchan en defensa de la vida y la democracia”.

De esta manera la violencia social en Bolivia, que comenzó después de las elecciones del 20 de octubre, calificadas de fraudulentas por los adversarios de Morales, deja 27 fallecidos y más de 400 heridos, según datos de la Fiscalía General y la Defensoría del Pueblo.




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