Se espera que las precipitaciones sean las más intensas de los últimos 10 años y que ayuden a extinguir los 75 focos restantes.


Australia atraviesa una emergencia climática por los incendios que devastaron parte del país. Este fin de semana llegó un alivio cuando una tormenta ayudó a extinguir la mayoría de los incendios que se registraban en el este, aunque las llamas continúan asolando el sur y sureste del país.

El sábado, se registraban en el país 75 focos de incendio frente a los 100 que había hace algunos días, según portavoces de los servicios de bomberos de Nueva Gales del sur, el más afectado por las llamas.

(Foto: Kiran Ridley / GREENPEACE AUSTRALIA PACIFIC / AFP)

Después de un largo periodo de sequía y de temperaturas excepcionalmente altas, el país parece pasar de un extremo a otro, ya que las precipitaciones podrían ser las más intensas en los últimos 10 años. En el norte de Australia, en el Estado de Queensland, hubo fuertes tormentas la noche del viernes que produjeron inundaciones y el cierre de carreteras.

“Continúa lloviendo en algunas de las regiones donde había incendios”, aseguraron fuentes locales y agregaron que el descenso de las temperaturas ayudan a contener los focos de incendio aún activos.

(Foto:Ann Inger Johansson/ZUMA Wire/DPA)

Los incendios forestales, que ya dejaron 28 muertos y son una muestra clara del cambio climático, se vieron agravados por el tiempo particularmente caluroso y seco que se registra en Australia desde hace meses.




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