Según la Justicia, no se pudo probar que el joven haya estado en Villa Gesell el día de la muerte de Fernando Báez Sosa.


En la tarde de este martes, la Justicia liberó a Pablo Ventura, uno de los jovenes que fue acusado por haber participado de la golpiza que efectuó un grupo de rugbiers y terminó con la vida de Fernando Báez Sosa en la ciudad de Villa Gesell durante el fin de semana. Tras su libertad, el joven lloró desconsoladamente y las cámaras tomaron el momento sensible que vivió.

“No tenés de qué ocultarte”, le dijo la madre a Pablo al salir de la comisaría cuando el joven no solo se “tapaba con las manos” sino que también lloraba entristecido.

Pablo fue liberado este martes por la noche luego de que la Justicia corroborara que no hay pruebas que vinculen al muchacho con el crimen de Fernando ocurrido en la costa argentina. Ante esto, el joven alcanzó a decir antes de entrar al auto al momento de su liberación: “No me siento bien”, en el marco de lágrimas y apariencia de angustiado. 

“Cuando se enteró de que lo iban a liberar se largó a llorar como un nene, pobrecito”, dijo José María, su papá  y agregó: “Yo tengo una emoción bárbara. Es una injusticia lo que había sucedido”.

Por su parte, según confirmó TN, el padre agregó que la acusación por parte de los demás detenidos con respecto a culpar a Pablo fue una malicia: “Lo que hicieron fue una malicia. Cada vez que estos chicos hacían una picardía, decían que lo había hecho Pablo Ventura“, detalló su padre en la puerta del auto donde su hijo lo esperaba llorando.

“Sinceramente, no creo que estos chicos supieran que había muerto Fernando, por eso tiraron ‘Pablo Ventura’, como una broma. Lo han dicho como una joda más”.




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