Sólo podrán permanecer en el recinto las autoridades parlamentarias por cuestiones de seguridad sanitaria.


El Senado sesionará de manera virtual por primera vez en su historia el 13 de mayo próximo, luego de que el oficialismo decidiera que sólo podrán permanecer en el recinto las autoridades parlamentarias por cuestiones de seguridad sanitaria y para evitar la prevalencia de senadores porteños y bonaerenses por sobre los del interior del país.

La vicepresidenta de la Nación y titular de la Cámara alta, Cristina Fernández de Kirchner, firmó este lunes el Decreto Parlamentario 37/20 para convocar a sesión especial para el miércoles 13, a partir de las 14, y estableció los lineamientos de la sesión según lo conversado con los bloques que integran el cuerpo legislativo.

Según el instructivo, sólo tendrán acceso al recinto de sesiones la presidenta del Senado, el secretario y el prosecretario parlamentarios, Marcelo Fuentes y Juan Tunessi, respectivamente; y las autoridades de la cámara alta.

La organización diagramada por la vicepresidenta fue respaldada por el oficialista y mayoritario Frente de Todos, así como por bancadas aliadas como Juntos Somos Río Negro y el Frente Renovador de la Concordia de Misiones.

Por el contrario, Juntos por el Cambio rechazó la propuesta del oficialismo y pidió que algunos senadores (no más de quince) pudieran sentarse en sus bancas.

(Foto: Federico López Claro)

La requisitoria de la oposición fue rechazada por el oficialismo por cuestiones de seguridad sanitaria y para que no tengan prevalencia los representantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o de la Provincia de Buenos Aires por sobre los senadores que representan a provincias del interior del país.

No obstante, Fernández de Kirchner aceptó algunos pedidos de Juntos por el Cambio y, además, propuso que también tuvieran acceso al hemiciclo el resto de las autoridades del Senado.

Si la vicepresidenta debiera dejar su lugar por unos minutos será reemplazada por quienes le siguen en el orden de prelación del Senado: la santiagueña Claudia Abdala de Zamora, como Presidenta Provisional; el radical Martín Lousteau, como vicepresidente; el oficialista Maurice Closs como vicepresidente primero; y la macrista Laura Rodríguez Machado, como vicepresidenta segunda.

Sin embargo, Abdala de Zamora, Lousteau, Closs y Rodríguez Machado permanecerán en sus despachos y bajarán al recinto, donde ya se instalaron pantallas gigantes frente al sitial de la Presidencia de la Cámara, sólo para reemplazar a Fernández de Kirchner.

De acuerdo con el instructivo, la idea es que la vicepresidenta modere el debate y dé la palabra a los legisladores que participarán desde sedes oficiales de sus provincias, o a lo sumo en sus casas si ellas cuentan con los requerimientos técnicos necesarios.

El fallo de la Corte Suprema, que estableció que el Poder Legislativo debe resolver cómo sesionar, destrabó la disputa en torno a cómo deberían realizarse los debates durante la cuarentena y permitió avanzar hacia con la que será la primera sesión virtual de la historia del Senado de la Nación.

La Cámara alta debatirá la validez legal de unos veinte Decretos de Necesidad y Urgencia firmados por el presidente Alberto Fernández desde la declaración del aislamiento social, preventivo y obligatorio para mitigar la propagación del coronavirus.

Estos DNU ya recibieron dictamen de la Comisión Bicameral de Trámite Parlamentario, por lo que están listos para ser debatidos en el pleno.

(Foto: ALEJANDRO PAGNI / AFP)

Por otro lado, tanto el oficialismo como la oposición se pusieron de acuerdo en flexibilizar al máximo la lista de oradores y los tiempos de uso de la palabra, siempre que las posibilidades técnicas así lo permitan.

La presidenta del Senado resolvió a favor de un pedido de Juntos por el Cambio, por el cual el tiempo de sesión podrá extenderse hasta las seis horas.

Finalmente, también se resolvió que la modalidad de videoconferencia sea utilizada para iniciativas legislativas vinculadas con la emergencia dentro del período que las circunstancias sanitarias así lo exijan.

Sin embargo, el decreto también deja librada la posibilidad de que, una vez “cesadas las circunstancias excepcionales y conforme una evaluación que oportunamente realice este Senado del funcionamiento del sistema de sesiones virtuales o remotas, los senadores impulsen su adopción definitiva”.

Finalmente, no se permitirá el planteo de cuestiones de privilegio o la referencia a temas ajenos a la situación de emergencia por la pandemia.




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