Las artistas saltaron repentinamente a la fama tras el éxito del hit del verano que aún es recordado.


Las Ketchup fueron el boom del 2002. Con su canción “Aserejé”, que fue un éxito mundial que vendió siete millones de copias y se posicionó en el puesto 103 de los sencillos más vendidos de la historia de la música a nivel mundial, las tres hermanas de apellido Muñoz (Pilar, Lola, Lucía) saltaron repentinamente -y fugazmente- a la fama.

“Estábamos constantemente viajando y realmente no éramos conscientes lo que pasaba en los otros países del mundo. ¡Supimos que llegó hasta África!”, contó Pilar sobre el éxito de la canción.

“Cuando de repente tienes un tema que se convierte en un hit mundial, afecta en todos los aspectos. Tu vida diaria cambia. Mucha revolución, ¡y tener que adaptarse también!”, dijo por su parte Lola.

Si bien para muchas personas el estribillo de la canción no tiene sentido, tiempo atrás un usuario en Twitter se encargó de explicar que en realidad hace referencia a otra canción, pero mal cantada. Se trata del tema Rapper’s Delight, de The Sugarhill Gang.

Las tres hermanas intentaron regresar años después con un sencillo que se llamó Bloodymary, en el que incluyeron a la cuarta hermana, Rocío, pero no tuvieron buenos resultados. Luego de eso, se alejaron de los escenarios.

Tras más de una década de silencio, en 2018 se hicieron virales nuevamente por su actuación en un festival noruego, donde son furor. Pero más allá de seguir interpretando la canción que las lanzó a la fama hace ya casi dos décadas atrás, las artistas siguieron con su vida lejos de los escenarios:  Pilar trabaja en la industria de la música y también en el teatro y en el cine como actriz y guionista; Lola se alejó de los flashes y estudió flamencología y publicó una biografía de su padre; Lucía, en tanto, se dedicó a su familia.


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