La alianza opositora aspira a construir un polo electoral basado en el antiperonismo. Así, convoca a dirigentes y otras fuerzas a sumarse a Juntos por el Cambio.


La consigna madre de la coalición de gobierno y que, a la luz de los resultados, demostró su efectividad en las elecciones del año pasado (en la región, ningún candidato presidencial a la reelección había perdido hasta 2019) fue adoptada por Juntos por el Cambio.

La alianza opositora tomó prestado el “Es con todos”, la frase que repitió Alberto Fernández durante la campaña de hace un año. Con más prisa que paciencia, ya empezaron las conversaciones entre dirigentes de distintos espacios y partidos para construir un polo opositor lo más amplio posible, capaz de garantizar el triunfo electoral en las legislativas de 2021 con miras a las generales de 2023. Aunque haya que tragarse cualquier sapo, se admite.

Patricia Bullrich, presidenta del PRO, es una, pero no la única, arquitecta de esta idea. Días atrás, la exministra de Seguridad de Mauricio Macri compartió con Ricardo López Murphy una videoconferencia organizada por la liberal Fundación Friedrich Naumann (de Alemania). El efímero exministro de Economía de Fernando De la Rúa sigue siendo una figura influyente entre la dirigencia conservadora criolla.

Patricia Bullrich en la movilización contra el Gobierno (Foto: Twitter)

López Murphy tiene su propio sello político, Encuentro Republicano. Posiblemente el paso del tiempo haya limado su disgusto con Macri: en 2007, siendo aliados, convinieron en que López Murphy apoyaría la candidatura a jefe de Gobierno de Macri y éste, meses después, le devolvería el esfuerzo en las presidenciales. Aquél militó con entusiasmo la campaña porteña (que terminó en el triunfo del PRO). Macri, astutamente asesorado, ya jefe de gobierno no puso el cuerpo en la campaña presidencial de su aliado. En soledad, López Murphy no llegó a los dos puntos.

Bullrich y López Murphy supieron ser socios políticos hasta no hace mucho y ahora coinciden en la necesidad de aunar esfuerzos para desplazar al peronismo del gobierno. “Solo iríamos separados si alguien nos asegurara que así le ganamos al peronismo”, dijo López Murphy en el zoom. También habló de la necesidad de confeccionar “un programa común”, detalle no pequeño que, sin embargo, Bullrich no prioriza. La hora impone otras urgencias, dice.

El diputado nacional del PRO (Mendoza), Omar de Marchi, está de acuerdo en ampliar JxC a cualquier costo. “Ante la gravedad institucional que estamos entrando en la Argentina, tenemos que hacer una base de oposición lo más amplia posible, aun tragándonos sapos”, dijo a este diario.

Omar De Marchi

Según De Marchi, “hoy están en juego las reglas republicanas básicas; quieren abalanzarse sobre la Corte Suprema que es la que, finalmente, mañana terminará diciendo si las reglas se cumplen o no”. Para él, Es con todos; “después tendremos tiempos -los opositores- para volver a diferenciarnos”.

El analista político Gustavo Córdoba entiende que el antiperonismo se está consolidando como expresión política. “El que no es peronista se define por el antiperonismo. Cuando preguntás en las encuestas por el sentimiento o cercanía con el PRO, la UCR o la Coalición Cívica o liderazgos puntuales de la derecha, se cae a un tercio del caudal electoral que tiene Juntos por el Cambio; cuando preguntás por el antiperonismo alcanzás el 40 por ciento de JxC de octubre pasado”, dice.

Córdoba entiende que la dirigencia de JxC está siendo “muy eficaz” en la confección de la agenda opositora: “Cambiemos tiene su propia agenda, no importa lo que haga Fernández, siempre se dirá que está mal. Al apoyarse en el antiperonismo, se evita el análisis del desempeño de los cuatro años de gobierno de Cambiemos. Es irrelevante si quedó una gran deuda externa o se llegó a una inflación”.

La dirigencia de JxC hace cuentas y cree que se está logrando mantener el 40,28% de 2019. Si bien en ese porcentaje están los votantes de López Murphy, José Luis Espert y Juan José Gómez Centurión, se analiza que incorporándolos, “la coalición crecerá en volumen político”.

Así, JxC se apoya en el antiperonismo y se amplía hacia la derecha del arco político. En la coalición hay grupos incómodos con esa identificación. La UCR porteña, entre otros. “Es cierto, hoy se suma por derecha; nosotros creemos que en otra coyuntura podremos construir en otra dirección”, evaluó un radical del grupo que integran el senador Martín Lousteau y la diputada Carla Carrizo, bajo el paraguas del inoxidable Coty Nosiglia.

En este armado de JxC es una incógnita si hay espacio para el grupo de Emilio Monzó, refractario a las posiciones antiperonistas. “Todos tienen que entrar, todos. El que no está con nosotros va a estar en otro lado, es sencillo”, insistió De Marchi.

El “es con todos” de JxC pone en suspenso la pelea por el liderazgo de la coalición. Tres diputados nacionales del PRO, en off, coincidieron en que Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y el titular de la UCR, Alfredo Cornejo, son “la apuesta a futuro” por sobre la figura de Mauricio Macri. Por de pronto, el jefe de Gobierno porteño ya empezó a recorrer la provincia de Buenos Aires.

Por la Corresponsalía de Buenos Aires.




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