João Pedro Gebran Neto, encargado del proceso original contra Lula, anuló la decisión.


La justicia de Brasil respondió a la propuesta presentada el viernes por tres diputados del Partido de los Trabajadores (PT), en el que pedían que el líder Luiz Inácio Lula da Silva sea liberado por no haber fundamento jurídico para su detención.

Rogério Favreto, magistrado del Tribunal de Porto Alegre, aceptó que no hay fundamento jurídico para mantener a Lula encerrado. Los parlamentarios que habían hecho el pedido, viajaron a Curitiba, para intentar que se haga efectiva la libertad.

Manifestantes pidiendo su luberación (Foto: Pilar Olivares/REUTERS)

“Cúmplase con régimen de URGENCIA en esta fecha mediante la presentación de la Orden de Excarcelación o de esta orden a cualquier autoridad policial presente en la sede de prisiones de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde se encuentra recluido el sujeto”, apuntó Favreto sobre su decisión.

Sin embargo, ​el juez Sergio Moro, quien impusó la condena, afirmó que Favreto es “incompetente”, y avisó que no cumplirá con la decisión. La postura de Moro representa una rebelión judicial y obligaría a intervenir a la Corte Suprema. Sumado a que se encuentra de vacaciones.

“Con todo el respeto, es autoridad absolutamente incompetente para sobreponerse a la decisión del Colegio de la 8ª Clase del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región y del Plenario del Supremo Tribunal Federal”, dijo Moro sobre Favreto, quien volvió a pedir la liberación del expresidente pero tampoco tuvo efecto

​El ex presidente de Brasil se encuentra detenido desde el pasado 7 de abril, cuando se entregó a la policía para cumplir su condena de 12 años y un mes por cargos de corrupción y lavado de dinero.

Dentro de esta guerra judicial, João Pedro Gebran Neto, juez del proceso original contra Lula en el TRF-4, anuló la decisión de su colega, alegando de que este había sido “inducido al error” por la defensa del expresidente.

El gran problema es que a Gebran Neto no estaba de turno el domingo, por consiguiente, no le correspondería decidir nada hasta el lunes. Por lo tanto, lo que podría haber pasado es que Lula saliese en libertad y Gebran Neto lo enviara nuevamente a prisión cuando le toque cumplir sus funciones, pero la intervención de este magistrado contra la decisión de su colega generó una crisis en el poder judicial.

Pese a su condena, Lula, de 72 años, sigue siendo el político con mejor imagen de Brasil y es claro favorito para las elecciones del 7 de octubre.




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