Tras su anuncio, el bahiense entrará en un periodo de reconocimientos en la NBA y en su país. Leyenda viviente. 


El enorme legado que dejó Emanuel Ginóbili tras anunciar su retiro del básquetbol profesional servirá para las próximas generaciones que, seguramente, buscarán en él una fuente de inspiración con el objetivo de cumplir sus metas en el deporte.

(Photo by Brendan SMIALOWSKI / AFP)

Sin embargo, a Manu todavía le resta transitar la recta final de su alejamiento de las canchas. El mismo está rodeado de rumores sobre la posibilidad de que San Antonio Spurs retire la camiseta número 20 con la que levantó cuatro anillos, al tiempo que cada vez son más firmes las chances de que consiga un lugar en el Salón de la Fama de la NBA. 

George Gervin (44), Johnny Moore (00), James Silas (13), Avery Johnson (6), Sean Elliott (32), David Robinson (50), Bruce Bowen (12) y Tim Duncan (21) son los ocho privilegiados que fueron homenajeados por los Spurs con el retiro de sus respectivas musculosas. 

Ronald Cortes/Getty Images/AFP

Y tras confirmar su retiro,, comenzó a circular la chance de que la “20” de Manu se deje de utilizar durante la temporada que los Spurs comenzarán el 17 de octubre, tal como pasó con la de Duncan en 2016.

La idolatría y admiración que generó en los fanáticos de la franquicia texana son motivos suficientes para que Manu sea el primer argentino reconocido en la mejor liga de básquetbol a nivel mundial. 

Sus grandes actuaciones y el profesionalismo con el que se manejó durante su extensa y exitosa carrera también podrían valerle a Manu un lugar en el Salón de la Fama, Pero hay que cumplir ciertos pasos formales para integrar el Memorial Naismith ubicado en Springfield, ciudad conocida por “Los Simpsons”.

Ficha del argentino Manu Ginóbili, tras el anuncio de su retiro del básquetbol – AFP / AFP

En primer lugar Ginóbili deberá aguardar, al menos, hasta el quinto año de su retiro para que pueda ser presentado como candidato y luego nominado a la inducción en el selecto grupo de jugadores que dejaron su huella en la NBA. 

Acto seguido, un Comité seleccionará a los finalistas: lo integran nueve miembros y cada candidato debe conseguir siete votos. Si uno no pasa esta fase, mientras haya recibido al menos un voto puede ser propuesto indefinidamente. Pero si durante tres años seguidos no suma ningún voto, deberá esperar cinco años más.

Superado ese paso, el Comité de Ética investiga si el nombre propuesto “dañó la integridad del juego del básquetbol” con alguna acción u omisión durante su trayectoria. De pasar airoso ese filtro, Manu deberá someterse al Comité de Honores.

Miembros del Salón de la Fama, dirigentes, periodistas y otros expertos​ totalizan los 24 integrantes de este organismo, que al menos debe darle 18 sufragios positivos para continuar en carrera. 

De los 184 jugadores que permanecen en el Salón de la Fama, 167 hombres y 17 mujeres, apenas seis nacieron fuera de Estados Unidos. El brasileño Oscar Schmidt, gracias a sus sorprendentes partidos y lascivos discursos, es el fiel exponente de los “internacionales” en los que podría meterse Manu. 

Si bien son todas posibilidades, ¿por qué no soñar con la inducción de Emanuel Ginóbili en 2024?




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