La policía recibió una carta anónima y pudo dar con los cuerpos. El lugar ya había sido denunciado por irregularidades.


El Departamento de Policía de Detroit se enfrentó el viernes 12 con un hallazgo macabro: once cadáveres de bebés en descomposición se encontraban escondidos en un falso techo de la ex casa funeraria Cantrell.

El descubrimiento se dio luego de que las autoridades del Departamento de Licencias del estado de Michigan recibieran una carta anónima a modo de denuncia, que guiaba hacia los restos.

Nueve cuerpos estaban dentro de una caja y los otros dos dentro de un ataúd, todos escondidos en un falso techo de la propiedad.

“Debemos averiguar qué sucedió y por qué sucedió”, dijo a la prensa local el teniente Brian Bowser. En simultáneo, la policía intentará contactar a Raymond Cantrell, el antiguo dueño de la casa funeraria para tomarle declaración.

Las autoridades también buscan identificar los restos para dar aviso a sus padres. Aún no se sabe cuánto tiempo pasaron escondidos. Según Browser, hay posibilidad de que algunos bebés hayan nacido muertos.

La funeraria había sido sancionada por las autoridades en abril, luego de encontrar allí “condiciones deplorables e insalubres”. Entre las distintas violaciones al código se encontraron cuerpos embalsamados dentro de un estacionamiento no refrigerado y otros restos en avanzado estado de descomposición.

La empresa también fue acusada de varias violaciones financieras y de licencia, según informó Reuters.




Comentarios