Mientras que las religiones pierden adeptos, la astrología se vuelve el refugio para una joven generación que no solo la consulta, sino que la estudia.


Una joven le dice a otra: “Mercurio está retrógrado”, y ambas, compañeras de oficina, se miran y adoptan un gesto preocupado, porque saben que son muy malas noticias. Esta es una escena cada vez más común en el país: la astrología es tendencia y cada vez son más quienes no solo la consultan, sino que se anotan en cursos y leen libros y sitios web para aprender a interpretar los astros.

Para los millennials, no es suficiente con conocer el signo del zodíaco que los representa: también hay que saber el ascendente, saber dónde estaba la Luna al momento de nacer, y estar al tanto de cambios significativos, como los tránsitos de la luna o la retrogradación de los planetas importantes.

Los intereses de los millennials, muy distintos a los de la generación anterior. (UNSPLASH)

Entre grupos de amigos de menos de 30 años, este es tema obligado de conversación. Son tantos quienes se interesan por este sistema, que ya no avergüenza ni es tabú: al contrario. Quienes no conocen tanto sobre el tema, agradecen a sus amigos que les expliquen qué significan los planetas que aparecen en su carta natal, o que les aconsejen sobre lo que no hay que hacer cuando mercurio retrógrado amenaza.

Expertos consultados por el diario La Nación explican que en un país hiperpsicologizado como Argentina, la astrología que hoy es furor es precisamente la psicológica, más alejada de las predicciones y mucho más centrada en la personalidad y en cómo un individuo se relaciona con los demás. La carta natal es la herramienta clave, un mapa que sirve para saber dónde estamos parados, en qué se puede brillar y que aspectos están apagados.

Astrología. (WEB)

Junto con la astrología, crecen otras disciplinas alternativas a las que las personas están cada vez más abiertas: el counselling, las constelaciones familiares, la terapia floral o la bioenergética.

Lucía Gaitán, astróloga e instagrammer (@lu.gaitan) que trabaja desde la astrología psicológica y además estudió Ciencias Políticas, sostiene que el boom entre la generación nacida hacia finales de los 80 tiene que ver con el ego: “Si bien se interesan por el medio ambiente y se muestran solidarios con distintas causas sociales, los millennials son (somos) egocéntricos. Y la astrología psicológica te habla desde tu individualidad, de tus particularidades. Desde lo que te hace especial. Es una gran herramienta de conocimiento y te da respuestas que otros no pueden aportar”.




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