Durante la asunción de su esposo la primera dama fue la primera en hablar y decidió hacerlo dar un mensaje de inclusión.


Después de que Jair Bolsonaro recibiera la banda presidencial de manos de Michel Temer y se convirtiera en el nuevo mandatario de Brasil, su esposa Michelle fue la primera en hablar y eligió una forma particular de dirigirse a los cuidadanos brasileños: con lengua de señas

“Todos juntos conseguiremos un Brasil del progreso”, sostuvo la primera dama, mientras una traductora le ponía voz a su mensaje.

Michelle, que días atrás se había visto envuelta en una polémica tras confundir a Evita Perdón con Nacha Guevara, cerró su discurso con una de las frases de cabecera de Jair Bolsonaro: “Brasil encima de todo y Dios encima de todos”.  

La decisión de Michelle de usar lengua de señas fue debido a que ayuda a muchas personas y organizaciones de “la comunidad sorda”: “Agradezco a Dios de poder ayudar a la gente que más lo necesita: Ahora como primera dama voy a ampliar eso y es un gran privilegio poder contribuir y trabajar para ayudar a todos los brasileros”, señaló.

La lamante primera dama aprendió el lenguaje de señas incentivada por su madrastra. Durante la campaña electoral, se involucró en intensas labores para la visibilidad y la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad.

“Es un privilegio poder contribuir con toda la sociedad brasilera. Las elecciones le dieron voz a quien no era oído. Como primera dama podré actuar de forma más significativa. Las comunidades sordas, las personas con discapacidad y todos los que se sientan olvidados serán tenidos en cuenta“, escribió Michelle en Twitter. 





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