Un hijo puede ser una de las grandes alegrías de la vida, pero la etapa del puerperio es sumamente dura para las mujeres.


La maternidad y paternidad puede ser una etapa de la vida muy esperada para muchas personas, y de ese modo el nacimiento de un hijo se converte en una gran celebración familiar. Sin embargo, a veces las expectativas se ven frutstradas cuando no todo es color de rosas. El puerperio es una etapa muy difícil, y pueden manifestarse condiciones como la depresión postparto, o el desgaste postnatal

¿Qué es este último? El desgaste postnatal es el nombre con el que se conoce a una serie de síntomas que pueden aparecer luego del parto. Según el doctor Oscar Serrallach, “se trata de una suma de síntomas que afectan a todas las facetas de la vida de una madre después de dar a luz. Estos síntomas tienen su origen en causas fisiológicas, cambios hormonales y la interrupción del círculo circadiano del sueño, sumado a otros componentes psicológicos, mentales y emocionales”.

El desgaste postnatal tiene algunos puntos en común con la depresión postparto, pero no es lo mismo. La depresión postparto se presenta en algunas mujeres y es un cuadro más profundo. El desgaste postnatal, en cambio, tiene más que ver con el sentir cotidiano: un profundo cansancio, que se acentúa por la autoexigencia.  “

Bebé recién nacido. (UNSPLASH)

En occidente, las madres se enfrentan la exigencia que recae en ellas casi inmediatamente después del parto, y al mismo tiempo a la soledad con que deben afrontar todas las responsabilidades. En otras palabras, el desgaste postnatal es el cansancio de las mamás ante este nuevo “trabajo a tiempo completo”

Para el mismo especialista, citado por Clarín, las madres en nuestra cultura no reciben el apoyo emocional y social necesario cuando más lo requieren: esto abarca dietas especiales, personas a cargo de hacer las compras y cocinar, además de otras que las apoyan para que puedan dormir y descansar.

En la cultura ladakhi, por ejemplo, “cuando nace un bebé se designa a diez adultos que se encargarán de distintos aspectos de sus cuidados iniciales y de su posterior crecimiento”. Por su parte, entre los “indígenas norteamericanos las mujeres cuidan de la madre y del bebé, le dan de comer a la madre alimentos especiales, la atienden, la lavan, le preparan una cabaña de sudar y le hacen masajes”; esto durante diez a treinta días.

01/01/2019 Niña recién nacida. (DPA)

Muy distinta es la situación en la cultura occidental, en la que las madres cuentan cada vez con menos posibilidades de que otras personas las ayuden mientras están puérperas, y al mismo tiempo, se enfrentan a las exigencias y “consejos” de muchas personas que opinan sobre su crianza, pero no permanecen junto a ellas para realmente compartirla.

En este sentido, para combatir el desgaste posnatal, lo que las madres necesitan es más apoyo y comprención, y ayuda concreta en las necesidades de los primeros días del bebé




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