La relación comenzó hace dos años y un estudio de ADN confirmó la paternidad del menor.


Todo ocurrió en Prato, al noroeste de Italia, una ciudad de 200.000 habitantes.

La mujer, de 35 años, es sometida a una investigación por violencia sexual tras una denuncia presentada por los padres de su alumno.

La Fiscalía de la ciudad italiana de Prato ha abierto una investigación contra una profesora de 35 años después de que unas pruebas de ADN demostraran que el hijo que tuvo hace unos meses es de un alumno adolescente.

La profesora daba clases particulares de inglés al joven a finales de 2017 y un año después tuvo un hijo que ahora las pruebas genéticas han atribuido al menor, que entonces tenía 13 años, según indicó la Fiscalía.

No eran fantasías de un chico la extraña historia de una relación de nada menos que dos años de duración con una señora de 35 años, amiga de la familia, que lo ayudaba a estudiar inglés y mientras tanto le enviaba mensajes de amor y celos.

La confirmación llegó con el resultado del examen de ADN y esta fue la prueba definitiva y sin ninguna duda de que la mujer, que ya tenía un hijo de 7 años y que trabaja como enfermera de ancianos a domicilio, es la responsable, como adulta, de la relación con un menor. Problablemente -eso se está investigando- su marido también sabía de la relación y de ser así también recibirá una condena.

La mujer, que dio a luz en el otoño de 2018, fue interrogada el lunes durante tres horas para dar su versión de los hechos, aunque nada se supo de su declaración.

La familia se dio cuenta de que el adolescente vivía momentos de inquietud y nerviosismo y este acabó reconociendo que había mantenido relaciones sexuales con la profesora y que ella le había informado de que el hijo que acababa de tener era suyo.

Fue entonces cuando la familia del menor decidió denunciar a la docente, con la que mantenía una relación de amistad.

La Fiscalía de esa ciudad toscana ha abierto una investigación por el posible delito de “actos sexuales con menores“, que puede acarrear penas de entre tres y seis años de prisión.

La mujer pidió hablar con los fiscales y el pasado fin de semana aceptó someter a su hijo a un examen genético que ha certificado la paternidad del adolescente, de acuerdo a las mismas fuentes.

Ahora las autoridades tratan de reconstruir todos los hechos, entre otras cosas, con el material que recuperen de sus respectivos teléfonos móviles.

La profesora acudió a testificar acompañada por su actual pareja, que ha reconocido al bebé como su hijo.




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