El agresor, llamado Daniel Osvaldo, tenía denuncias previas en su contra. Además, otras menores allegadas dijeron haber sido víctimas de él.


Un hombre de 50 años abusó sexualmente de su nieta, de 15. El hombre fue a la casa donde la menor vivía con su mamá, de 31 años y, como la encontró sola, se abalanzó sobre ella, la manoseó y quiso forzarla a que le practicara sexo oral.

Ocurrió en Tabaré y Camino de Cintura, Ciudad Evita. El abusador, llamado Daniel Osvaldo, fue a visitar a su hija, pero cuando llegó a la casa encontró que no estaba y solo estaba su nieta, de 15 años. Fue entonces cuando abusó de ella.

Daniel Osvaldo, el hombre acusado de abusar de su nieta (Web)

Una amiga de la menor, que llegó de visita, vio la situación por la ventana y comenzó a gritar, lo que provocó que el hombre huyera asustado.

Entonces la víctima se fue con la amiga a la casa de ésta y desde allí se comunicó con su mamá. Luego, madre e hija realizaron la denuncia en la Comisaría de la Mujer y la Familia de Gregorio de Laferrere.

Según contó la mujer de 31 años a Crónica, su padre ya tenía denuncias previas de abuso de menores, e incluso había violentado a la hija de su pareja, de solo 13 años.

“Hace dos años percibí que mi padre miraba de una manera extraña a mi hija, me animé a plantearlo y se generó una gran discusión. Él se hizo el ofendido y yo elegí creerle porque nunca antes me había tocado un pelo. No entiendo cómo fue capaz de hacerle eso a su propia nieta”, dijo.

Y añadió: “A él le gustaba salir con chicas jovencitas, de unos 17 años. Incluso, mantuvo relaciones sexuales con ellas. Fue denunciado en ocasiones por los padres de las mismas. Él me decía que era consentido y yo le creí, jamás imaginé que era un perverso, no quise verlo”.

Cuando lo fuimos a buscar a su casa para increparlo por lo sucedido, nos enteramos que se dio a la fuga y nos encontramos con su pareja. Esa mujer fue otra víctima de sus mentiras. No solo la golpeaba y la amenazaba sino que también nos enteramos que abusaba de su hija, de 13 años. La menor confesó todo al escuchar la denuncia de mi nena”, contó también la mujer.

Además, diversos testimonios de vecinos dieron cuenta de que el agresor solía acosar a chicas a la salida de un colegio de la zona. “Les gritaba todo tipo de barbaridades y les sacaba fotos a sus colas, es un enfermo”, dijeron.

“No quiero que ninguna otra mujer sea víctima de este hombre. Me duele en el alma darme cuenta de la persona que es mi padre pero le arruinó la vida a mi hija y tiene que pagarlo. Exigimos justicia desesperados. La policía tiene que encontrarlo y ponerlo tras las rejas”, pidió la madre de la víctima.




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