El número es casi la mitad de los heridos registrados el año anterior.


Cincuenta personas, entre ellas veinte menores de 18 años, resultaron heridas esta madrugada como consecuencia del uso de pirotecnia e impacto de corchos durante los festejos de Año Nuevo, una estadística que en algunos centros de salud porteños representaron una reducción superior al 50 por ciento respecto del año anterior, informaron fuentes oficiales.

Durante esta Navidad hubo menos casos de quemados que en años anteriores.

Del medio centenar de personas atendidas en el Hospital de Quemados, Hospital de Oftalmología Pedro Lagleyze y Hospital Oftalmología Santa Lucía, los únicos heridos de gravedad fueron dos niños quienes sufrieron lesiones en los ojos como consecuencia de la manipulación de pirotecnia.

El resto de los casos fueron de atención ambulatoria a excepción de dos pacientes que fueron internados: un niño con sangre en el ojo y un joven con quemaduras en los miembros inferiores pero fuera de peligro.

“En lo que va de la noche y la madrugada atendimos quince personas, de las cuales trece fueron atendidas en forma ambulatoria mientras que dos menores, una niña de 10 y uno de 11, requirieron intervenciones quirúrgicas; todas por manipulación de pirotecnia”, informó a Télam Natalia Chautemps, jefa de Guardia del Santa Lucía.

La médica detalló que estos niños, que se encuentran a la espera de ser operados en los hospitales Gutiérrez y Garrahan, fueron diagnosticados con “herida penetrante corneal escleral” e indicó que se trata de “lesiones graves con pronóstico reservado”.

De los quince pacientes, diez eran menores de 15 años. Los casos más graves suelen presentarse en los niños a quienes se les deja manipular productos que son peligrosos, más allá de que sean comprados en forma legal y de que se tomen los recaudos. Hay que seguir generando conciencia porque estas lesiones pueden producir una discapacidad de por vida“, sostuvo.

En tanto, en el Hospital Lagleyze, de las veinte personas atendidas, cinco eran menores, y uno de ellos debió permanecer internado.

“Dejamos un niño en observación por “hipema” que es sangre adentro del ojo; el resto de las lesiones, dieciséis por pirotecnia y cuatro por impacto de corcho, fueron leves y requirieron atención ambulatoria“, informó a Télam Rubén Casale, Jefe de Guardia de este centro de salud.

Hay una reducción drástica de los heridos; el año pasado entre Navidad y Año Nuevo atendimos 60 pacientes, este año llevamos 23 entre las dos celebraciones, ya que en Navidad tuvimos sólo tres heridos“, indicó el médico.

Casale señaló que “no sólo disminuyeron los casos, sino la gravedad” y a modo de ejemplo explicó que de los 60 del año pasado, nueve terminaron en cirugía mientras que este año ese centro de salud no tuvo hasta el momento que operar a nadie.

También en la guardia del Hospital de Quemados se observaba esta mañana la sala de espera vacía: “Hasta el momento recibimos 15 heridos, ninguno de gravedad. Alrededor de las 6 de la mañana ingresó un joven con quemaduras en los miembros inferiores que tuvimos que dejar internado pero que se encuentra fuera de peligro”, indicó por su parte Samanta Foster, Jefa de Día de este centro de salud.

De las quince personas atendidas por quemaduras, diez fueron adultas y cinco menores: “Entre los heridos de esta madrugada y los del pasado 25 de diciembre se atendieron a 40 personas, la mitad de lo registrado el año pasado, ya que entre las dos fechas festivas se atendieron a unas 80 personas”.

Foster describió que “tras la tragedia de Cromañón la cifra de heridos se reduce año tras año, sobre todo en Navidad“, en tanto los tres jefes de servicios coincidieron en que “las campañas a nivel nacional y local sobre los peligros del uso de la pirotecnia sumado al elevado precio de estos productos” pueden ser las causas de la disminución tan significativa de estas fiestas.




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