Empezó perdiendo desde el inicio pero lo dio vueltas y le ganó bien a Aldosivi por la 5ta. fecha de la Superliga.


Habia que madrugar. Dejar todos los preparativos dominicales para después. 15 minutos después de la una de la tarde, jugaba Talleres recibiendo a Aldosivi y, de nuevo, había que hacer un sacrificio por los queridos colores.

Pero ese solcito del domingo animó a los cerca de 30 mil fanas a alterar la rutina y a llegarse al Kempes que lucía hermoso. Pero, en el inicio del partido, parecía que el día se arruinaba.

Porque, a los 35 segundos, la T ya perdía con gol de, justamente, Nazareno Soliz, ex jugador albiazul. Y el golpe dolió. Y estuvo cerca de ser más doloroso de no haber sido porque Guido Herrera le tapó el segundo a Martínez.

Después vino la levantada. A los 17, Menéndez habilitó a Nahuel Bustos y el juvenil, que está intratable, definió con maestría para tranquilizar los ánimos con el gol del empate.

Con el 1-1, el equipo cordobés se animó a jugar más y a llegar cada vez más cerca del arquero Pocrnjic. Y, a los 37, de con una escalada de Enzo Díaz por izquierda que le tiró un centro preciso a Menéndez, se puso 2-1 para el delirio de los hinchas.

Sobre el final, Herrera volvió a salvar a su equipo tapándole el empate a Bertoglio y el primer tiempo se terminó con todo el estadio coreando el nombre del arquero.

En el complemento, fue jugado con dientes apretados. Desde afuera, esperando que Talleres liquide el partido y, desde adentro, para que Aldosivi no tenga las mismas libertades que tuvo en la etapa inicial.

La T no pudo meter el tercero pero jugó con mucha actitud y los hinchas, que vivieron un domingo distinto, terminaron felices coreando a jugadores como Cubas que marcó lo que fue el final del juego: un equipo dando todo para quedarse con un partido que empezó mal pero que, con fútbol en el primer tiempo y con mucha actitud, en el segundo, lo pudo dar vueltas y terminó festejando.




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