La emoción, la música, algo de humor y el recuerdo dominaron la noche de despedida del gran ídolo de Talleres.


Fue una fiesta completa. El Kempes se fue poblando desde bien temprano. La palabra “Gracias” fue la que más se pronunció en la previa. Era el partido homenaje al gran Cholo Guiñazú y los hinchas de Talleres y algunos infiltrados de otros clubes no querían perderse nada.

Y el agradecimiento al ex volante que se dio el gusto de terminar su carrera en la T, el club de sus amores, fue constante durante toda la noche.

Después del partido preliminar entre el equipo femenino del club de barrio Jardín y un combinado de artistas y periodistas, la música se adueñó de la tarde noche. La Barra, con la Pepa Brizuela hizo bailar a todo el estadio con sus clásicos.

Luego, una breve pausa donde se presagiaba que lo mejor estaba por venir. la presentación de los equipos armados para este homenaje. De un lado, vestidos de naranja, los Amigos del Cholo, vestidos de naranja donde se destacaron los nombres de Leo Díaz, Bruno Silva, los hermanos Milito, Silas y Forlán, entre otros.

Del otro lado, el Talleres Histórico, con la camiseta albiazul, con Mario Cuenca, Julián Maidana, Buffarini, la Chanchita Albornos, Diego garay, el Cachi Zelaya, Bebelo Reynoso y los actuales jugadores de la T como Andrés Cubas y Nahuel Bustos. También participaron Florencia Pianello y Yamila Cazón, del equipo femenino del albiazul que juega la Liga Cordobesa.

En el aplausómetro, después del Cholo, los más aplaudidos fueron Kudelka, Zelaya, Garay, Albornós, Reynoso, Maidana, Herrera, Willington. Luego, Pekerman, Forlán y Sorin.

Una vez iniciado el partido, los jugadores y ex jugadores hicieron las delicias de los más de 25 mil hinchas. A los 3 minutos de juego, llegó el primer grito de gol para los Amigos del Cholo. Y, como no podía ser de otra manera, fue el mismo Guiñazú el que infló las redes después de una buena jugada en pared del Pocho Insúa y Paulo Silas. Luego aumentó las cifras Diego Milito.

Los relatos en vivo del Bocha Houriet y la participación de todo el equipo de Cadena 3 con notas desde el campo de juego amenizaron el desarrollo del espectáculo.

En el segundo tiempo, el Cholo Guiñazú se volvió a vestir de Talleres. Y las sensaciones agradables continuaron. La emoción máxima fue a los 5 del complemento cuando ingresaron Lucas y Matías Guiñazú, los hijos del Cholo.

Justamente Lucas, el más chico del clan Guiñazú, de penal metió el 2-1 para Talleres Histórico.

Cuando llegaron los 20 minutos de juego, se apagaron las luces. Y bajó la gran ovación cuando le dieron el micrófono al Cholo que agradeció: “A todos los que vinieron y a los que no pudieron estar hoy”. Y el “Olé, olé, olé, Cholo, Cholo” atronó nuevamente en el Kempes.

Luego, el abrazo gigante con su madre y la proyeccion de un video emotivo siguieron con las lágrimas de emoción de propios y extraños. Y llegó el momento del discurso final para todo el estadio.

Las palabras del Cholo fueron sencillas y directas, como siempre: “Quisiera que todo el estadio le brinde un fuerte aplauso a cada invitado, a cada participante. Se tomaron el tiempo de llegar. Gracias eternas a todos ustedes, muchachos”. Y terminó arengando al pueblo albiazul que lo idolatrará por siempre: “Ahora como un hincha más: Desde la Argentina, hasta San Pablo, Este Talleres no tiene techo, esto no para más. Gracias eternas por el cariño que me tuvieron siempre”

La noche terminó con una vuelta olímpica y un show de fuegos artificiales y papelitos que coronaron una gran fiesta para el Cholo Eterno.




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