Con la hinchada que se bancó la lluvia, los relámpagos y truenos, el Celeste sólo igualó ante Agropecuario en el Gigante de Alberdi.


Como ya tiene acostumbrados a propios y extraños, el Gigante de Alberdi explotaba al momento del inicio del partido. No cabía un alfiler. El cartel con el anuncio de que no había más entradas para vender se mostró bien temprano en la calurosa tarde cordobesa. Belgrano recibía a Agropecuario y la esperanza se renovaba.

Y desde temprano, los 30 mil hinchas celestes se hicieron notar. La presión inicial del equipo hizo ilusionar a todos pero esa ilusión duró solo 11 minutos cuando Comachi, por izquierda les ganó a todos por ese sector y definió ante Rigamonti para el sorpresivo 1-0 para Agropecuario.

Tratando de que duela lo menos posible, los jugadores celestes trataron de volver al partido rápido y metieron contra un arco al rival que se defendía e intentaba meter alguna contra. Desde afuera, el aliento no paró, seguramente con el contagio de lo que estaban haciendo adentro de la cancha los futbolistas del local.

Y el Pirata empezó a acorralar al rival y tuvo algunas chances de gol que no se dieron como un cabezazo en el palo de Vegetti, un par de malas definiciones de Rivero y muchas jugadas mal terminadas.

Los minutos fueron pasando y el primer tiempo terminó con Belgrano siendo más pero sin poder tener ocasiones claras de empate.

En el segundo tiempo, el agua empezó a ser protagonista. La intensa lluvia y la fuerte tormenta eléctrica hicieron que, cuando corrían 13 minutos del complemento, el árbitro Lucas Novelli decidió suspender las acciones y esperar un tiempo prudencial para saber si continuaba el partido.

Los hinchas corrieron resguardarse donde podían y los que se quedaron desafiando a la lluvia cantaban y se encendieron cuando el árbitro Novelli salió a verificar si se podía continuar.

Con el ok del juez del partido, los hinchas de a poco fueron volviendo a sus lugares y los jugadores a calentar músculos nuevamente. Casi 30 minutos estuvo parado el juego.

Apenas reanudado el partido, Belgrano volvió a ir al frente pero cada vez con menos ideas. Pero, a los 52 de juego Techera metió un zurdazo inatajable para Perafán, el arquero rival. El 1-1 hizo explotar al Gigante de alegría.

Pero, contrariamente a lo que se pensaba, el empate no tranquilizó a Belgrano. Fue Agropecuario quien se paró mejor y aguantaba lejos de su arquero y se animó a tirar alguna contra para buscar el desnivel.

Y así fue hasta el final. Con el Celeste tratando de atacar de cualquier forma y fracasando en cada intento. Y los hinchas se fueron mascando bronca y mirando a esos fantasmas del pasado que creían que, luego de la victoria en San Juan, habían desaparecido.

De esta manera, el triunfo de local se sigue haciendo esperar y las alegrías quedaron para la próxima para una hinchada que se bancó el calor, luego la lluvia torrencial y alentaron todo el partido.




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