Esa fue la determinación luego de la investigación que llevó adelante la fiscal Patricia Baulies.


El escándalo que se generó por la denuncia de robo contra Gustavo Dybala, hermano de Paulo, finalmente pasó a ser definido como “una broma de mal gusto”. Así se determinó luego de la investigación que se llevó a cabo por el caso.

La fiscal Patricia Baulies fue quien estuvo al frente de la investigación y determinó que como el vehículo finalmente se terminó entregando a su dueño no existió delito, ni hurto, ni robo sino más bien fue un caso de animus iocandi, que es cuando una persona realiza una broma de mal gusto.

Según informó Cadena 3, luego de examinar las cámaras de seguridad de un banco de la zona y los mensajes entre los involucrados, se concluyó que Gustavo Dybala apenas alcanzó a dar una vuelta a la manzana con el auto, antes de devolver el vehículo.

Todo “explotó” este jueves cuando se conoció la denuncia de un hombre de Laguna Larga, identificado como Walter Nievas, que aseguraba que Gustavo junto a un grupo de amigos le había sustraído el vehículo.

Según lo relatado por la víctima, salió de un bar de la zona y no encontró su vehículo.

“Me desesperé y al rato vi que llegaba un grupo de personas en él, frenaron bruscamente ante mi sorpresa, ya que no entendía lo que había pasado”, había Nievas.

“Veo que bajaron Gustavo Dybala, que era el que manejaba, otro muchacho que en el pueblo lo apodan Maicena y un tercero. Dybala venía en un estado de ebriedad absoluta y no sé si tenía alguna otra sustancia. Se bajaron del auto riéndose y se fueron”, añadió.

Encima, al acercarse a la comisaría para presentar la denuncia, el damnificado asegura que no se la quisieron tomar. “Yo en la desesperación fui a la policía a hacer la denuncia, ya que no sé qué podrían haber hecho con el auto, si lastimaron a alguien o si chocaron a alguna persona, pero no logré que me tomaran la denuncia”, sostuvo.

Nievas finalmente regresó el lunes a la Policía junto a un abogado y pudo realizar la denuncia por robo contra Dybala, con quien aseguró que no tiene “ningún tipo de relación” y no ve “casi nunca”.

“Si yo le hubiera tocado el auto a Gustavo Dybala, hoy estaría en la cárcel de Bouwer. Me rompieron el tambor del levantavidrios. El arranque no funciona bien, como si lo hubieran forzado. Quiero que se hagan cargo del daño que le hicieron a mi auto y que esto no vuelva a ocurrir”, se quejó.




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