Si son encontrados culpables, se enfrentarán a la pena de cadena perpetua. Además, hay un tercer acusado por haber "desaparecido" el celular robado.


La fiscal Patricia García Ramírez resolvió que los dos acusados del crimen de Loriana Tissera continúen presos afrontando graves cargos. Esta decisión fue tomada en el marco de la investigación por el asesinato de la joven de 14 años que fue baleada por un celular en barrio Villa Azalais, de la ciudad de Córdoba.

Homicidio criminis causae (matar para lograr impunidad por otro delito) y robo calificado son las imputaciones que pesan sobre Diego Andrés Silva (24) y Alan Abregú Valverdi (23), quienes enfrentan un duro pronóstico punitivo en caso de ser declarado culpables en un eventual juicio: prisión perpetua.

Crimen de Loriana.

Para los investigadores, Abregú sería quien disparó contra Loriana mientras que Silva habría manejado la moto azul. Una curiosidad: el arma homicida nunca apareció.

En la causa también está imputado Kevin Rubén Marques (23), quien en libertad condicional debe responder por el supuesto delito de encubrimiento agravado. Se sospecha que vendió el celular que le sustrajeron a la joven.

El crimen sucedió el pasado lunes 25 de mayo, cuando dos asaltantes en una moto abordaron a la joven mientras se encontraba junto a su hermanito de nueve años frente a la casa de sus abuelos.

Tissera se asustó cuando vio que querían robarle el teléfono celular y corrió a refugiarse dentro de la casa. Fue entonces cuando le dispararon por la espalda, en la nunca, y falleció horas después en el Hospital de Urgencias.

Justicia por Loriana. Madre y padre de la Víctima.




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