El jugador estuvo a préstamo en Nueva Chicago, pero volvieron a aparecer las lesiones.


Apenas 10 partidos y dos goles. Otra vez, las lesiones. El paso de Aldo Araujo por Nueva Chicago no fue el esperado, la cesión terminó y busca club. Mientras, volvió a Talleres y se sumó a las prácticas en el predio Amadeo Nuccetelli.

El entrenador, Alexander Medina, dio el visto bueno para que el correntino retome ritmo. En la “T” no tendrá lugar, más allá que pueda entrenarse junto al plantel. A sus 28 años, tuvo sondeos de Mitre de Santiago del Estero y de Alvarado de Mar del Plata, aunque ninguno prosperó. Desde su entorno analizarán otras opciones.

Llegó a barrio Jardín en 2015, desde Mandiyú y como una apuesta. Fue figura cuando la T logró el ascenso del Torneo Federal a la por entonces B Nacional. En la segunda categoría también se destacó. Debutó en Primera, siempre de la mano de Frank Kudelka, y hasta marcó dos tantos. Pero sus constantes desgarros lo fueron apartando del primer equipo.

Tenía una velocidad (lo llevó a ganarse el apodo de Turbina) inédita que hacía que más de uno pensara en darle otra oportunidad. Hasta que a mitad del 2019 fue transferido al Torito de Mataderos. Algunos buenos rendimientos allí no alcanzaron. Claro, las dolencias musculares aparecieron de nuevo.

Pese a sus dos tantos con la camiseta verdinegra, la directiva dispuso no extender el préstamo. Ahora, necesita encontrar otro destino para relanzarse.

Fuente: Noticias Liga Profesional de Fútbol.


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