Este martes tendrá continuidad el ciclo de arte "Vinos y Gastronomía" que el artista propone en La Cabrera


Después de una exitosa primera velada a salón lleno, el pintor jujeño Ariel Cortéz se presentará nuevamente este martes desde las 21:30 en el ciclo denominado “Vinos & Gastronomía”, en el que plasma una obra ante los ojos del público mientras explica su manera de trabajar, articula definiciones acerca de los colores y matiza con anécdotas de su vida una noche en la que hace culto de un concepto que sostiene con razón: “En América Latina no existe una posibilidad de entender el mundo si uno no se sienta a una mesa a compartir una comida”.

El ciclo comenzó el martes 3 y continuará esta noche en el espacio de La Cabrera, en la esquina de calles Belgrano y Patricias Argentinas, donde además de la singular experiencia de ver al renombrado artista plástico realizar su obra, por invitación de una bodega nacional se puede participar de una degustación de vinos.

Cabe decir que una vez terminada la pintura, se enciende la expectativa en la concurrencia por cuanto el cuadro es sorteado entre todos los presentes, a lo que el artista agrega el sorteo de una acuarela de su autoría, a elección de la persona que resulta favorecida, de entre las obras que componen una interesante colección que permanece colgada en las paredes del local.

El arista, en acción. Una vez terminada la obra, fue sorteada entre los presentes.

Cortéz explica su entusiamo y agradecimiento por haber sido invitado a protagonizar esta propuesta evocando que proviene de una familia de “trabajadores de la calle, dedicados a lo gastronómico. Por eso este lugar tiene que ver los recuerdos de mi familia”.

Profundizando en esto se reconoce producto de “la sabiduría de mujeres que forman familia en el norte del país, donde la mujer es una pieza fundamental de la construcción de las sociedades”, y en virtud de eso se plantea que como artista “lo que tengo que hacer es una narración de la mujer”.

Sobre la materia prima que alimenta su creatividad, el pintor orgulloso vecino de su barrio Ciudad de Nieva asevera a Vía Jujuy que “el ser andino es colorido de por sí, por naturaleza”, lo cual ve reflejado en las festividades religiosas, en “los trajes de los carnavales“, en los cuales “también la policromía es increíblemente colorida”, e incluso en la gastronomía, porque “los platos del mundo andino están formados por colores”.

Ariel Cortéz se presenta los martes de diciembre en el ciclo de arte “Vinos & Gastronomía”, en el local de Belgrano esquina Patricias Argentinas.

“Esos colores, en el territorio latinoamericano tienen una cuota muy importante de algo que es lo mágico -sostiene-. Si hablamos de corrientes en el mundo, podríamos mencionar el cubismo, el surrealismo, el fobismo. En América Latina están esas corrientes, pero la corriente por excelencia es el realismo mágico, lo real maravilloso. Y justamente lo real maravilloso es lo que intentamos contar nosotros los que vivimos en el norte del país, que es lo que nos sucede cotidianamente y lo miramos con ojos de mago”.

“Eso real es increíble y maravilloso -continúa Cortéz- porque nos suceden cosas que si las contamos, siempre habrá alguien que nos diga ‘no, es imposible’. Si no, leamos ‘El náufrago’ de García Márquez. ¿Cómo puede ser? ¡Eso fue real!”, dice con énfasis el entrevistado, que entonces destaca que a esa matriz pertenecemos “nosotros los jujeños, los salteños, los bolivianos, los peruanos”.

Finalmente, buscando explicar su pasión por la pintura y la fascinación por los colores de la gastronomía que lo remite a su niñez, llegado a ese punto el artista resume: “Es maravilloso, lo que representa el color es increíble, y lo que representan una mesa y los platos, es la unión, el poder hablar, porque en América Latina no existe la posibilidad de entender el mundo si uno no se sienta a una mesa a compartir”.




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