Ayer por la madrugada, una estudiante catamarqueña salió de un boliche y nada más se supo de ella. Un camisero la había dejado en una comisaría y ella se disgustó.


Ayer, el pedido desesperado de una familia catamarqueña inundó las redes sociales y grupos de Whatsapp de La Rioja ante la desaparición de Camila Coronel de 22 años. La joven reside en la Capital debido a que cursa una carrera en la Universidad Nacional de La Rioja.

Desde la Policía, confirmaron que Camila “en el trascurso de la noche asistió al boliche denominado SPACE, al finalizar dicho evento, la misma se tomó un remis, para posterior ser llevada a su domicilio”. La joven presentaba estado de ebriedad avanzado, y esto motivó a que el remisero tome la decisión de trasladarla a la Comisaría VII “ya que las ubicaciones que indicaba con respecto a su domicilio no coincidían de ninguna manera”.

Al llegar a la sede policial, la estudiante comenzó a insultar a los efectivos. Por ello, fue detenida por infringir el art. 32 del código de faltas.




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