La Jefa de UTI del hospital Virgen de Fátima de La Rioja contó como es su día a día hace seis meses como consecuencia de la pandemia


El coronavirus llegó a Argentina hace seis meses y desde entonces el personal de Salud no tiene días de descanso. La situación va variando a lo largo y ancho del país pero la realidad es que los números de pacientes infectados y de fallecidos encienden las alarmas. Y otro de los temas que preocupa es el estado del personal sanitario: “Todos los días lloramos“, señaló Claudia Fernández, jefa de UTI del hospital Virgen de Fátima de La Rioja.

En diálogo con Zoom del Trece, la doctora dio un pantallazo de como viven la pandemia puertas adentro del hospital. “Damos entre 15 y 20 informes por día a gente que no conoces, que empezás a querer sin saber que rostro tiene. […] Todos los días lloramos, esta pandemia nos hizo llorar mucho“, detalló Fernández.

Como intensivistas siempre nos enseñaron a poner una pantalla, siempre teníamos una persona en frente a la que le tenías que dar una mala noticia, ponerle la mano en el hombro, acompañarla y sostener siempre que el personal tiene que estar firme“, comentó y agregó: “Desde hace seis meses que los informes son telefónicos, tenes que generar empatía. Es el día a día de tener que dar malas noticias“.

El cansancio y la angustia se sienten en todos los sectores y Fernández asegura que “el terapista duro no está” más a la hora de dar estas malas noticias y se ponen a llorara al lado de los riojanos que pierden a un ser querido por el COVID-19.

Camas de terapia intensiva de La Rioja (Gobierno)

Al mismo tiempo remarcó que no tienen contacto con los pacientes ni ellos ven los rostros de quienes los atienden lo que hace que todo el proceso sea frío y duro: “El paciente ve entrar a personas vestidas iguales, no ve rostros, solo escucha voces a lo lejos porque te tenes que poner dos o tres barbijos para entrar”, detalló. 

Otra de las cosas que entristecen a la Jefa de la UTI es el contacto por handies que tienen los pacientes que están en terapia intensiva con sus seres queridos: “Cuando una nena le dice ‘ponete bien mamá, te estoy esperando’, ese momento es una lagrima constante. Es muy doloroso”, contó y remarcó: “No es fácil estar acá porque estamos peleando con un enemigo invisible que nos está matando“.

En La Rioja hay más de mil casos activos (REUTERS/Wolfgang Rattay).

Hace seis meses que estoy en contacto con el virus. No descansamos, no tenemos fines de semana. No se cuando es lunes o martes, lo nuestro es levantarse a la mañana y salir al hospital sin saber a que hora vuelvo. Y cuando llegó a casa es con miedo a llevar el virus“, comentó con respecto del día a día que atraviesa el personal sanitario. 

En cuanto a la sociedad, sostuvo que “la gente no toma conciencia“. “Con mis colegas estamos cansados. No saben como salen de guardia despues de entrar en una ronda en terapia intensiva: mojados, los equipos son extenuantes, doble barbijo, escafandra, mameluco de plástico u otro delantal. Cuando salen se tienen que cambiar hasta cuatro o cinco veces de ambo porque están bañados en transpiración, deshidratados“, así detalla el panorama el relato de la médica riojana

(Photo by ARIEL TIMY TORRES / AFP)

En cuanto a la flexibilización que inició este martes en la ciudad Capital sostuvo: “Es duro. Ojalá que en esta Fase 3 sigan tomando conciencia, porque yo me quiero quedar en casa un día aunque sea y no puedo. Veo gente que tiene la oportunidad de cuidarse y no lo hace”.

Me duele en el alma porque veo morir gente joven y dar esa mala noticia todos los dias se nos va una parte nuestra“, concluyó Fernández su cruda vivencia en medio de esta pandemia que no da tregua y que demanda del compromiso de todos para poder salir lo menos “dañados” posible. 


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