Trabajadores y empresarios reclamaron frente al Museo Mar para pedir que los autoricen a trabajar. Denuncian el cierre de 100 locales y la pérdida de 1.200 puestos de trabajo.


Con mesas y sillas en la cinta asfáltica, empresarios y trabajadores del sector gastronómico volvieron a manifestarse para pedir que habiliten la actividad.

En esta oportunidad, la protesta se realizó con un corte de tránsito en la avenida Feliz U. Camet al 800, donde se ubica el Museo de Arte Contemporáneo. La elección del lugar, no habitual para una protesta, responde a que el reclamo está direccionado al gobierno provincial que tiene bajo su órbita el espacio cultural.

El reclamo contó una vez más con la presencia del Sindicato de Gastronómicos que se hizo presente con banderas y bombos.

Esteban Rabini, responsable de la parrilla Los Cardales, afirmó que “nunca llegó el subsidio y el ATP se bajó”. “No tenemos apoyo ni municipal, ni provincial ni nacional. Esto no da para más”, completó en declaraciones al diario La Capital.

El empresario gastronómico admitió la compleja situación sanitaria y remarcó la importancia de aplicar todos los cuidados. “Somos conscientes de que el virus sigue pero para esto se hicieron los protocolos. Para eso invertimos”, sostuvo.

Los gastronómicos piden que el estado les brinde algún tipo de subsidio y, como mínimo, poder recibir clientes con mesas en la vereda, más allá de que esta posibilidad no le permitiría trabajar a todo el sector.

La secretaria general del Sindicato de Gastronómicos, Nancy Todoroff, advirtió que seguirán con diversas acciones “hasta conseguir una respuesta positiva”.

“Estamos pidiendo con las mesas afuera, queremos lo mismo que se autorizó en Buenos Aires. Se necesita cuanto antes abrir porque estamos en una situación muy crítica”, remarcó.

La protesta, que contó con el respaldo del Sindicato de Gastronómicos, es la segunda en el mes y se produce en un clima de mayor tensión.




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