Independiente Rivadavia sigue bajo una inestabilidad institucional y de inseguridad que sobrepasó los límites.


Cuando el plantel de Independiente Rivadavia estaba entrenando en el estadio “Gargantini” ingresaron un grupo de encapuchados y colgaron una bandera: “No es una guerra, es una revolución. Al club no se le roba más”.

Este accionar impune de los “barras” que ingresaron al estadio sin ningún problema, serían los mismos que hicieron suspender el partido ante Atlanta -9 de febrero-.

Luego del ingreso de los “barra” y de haber colgado la bandera en la popular, llegó la Policía e interrogaron a los hinchas que merodeaban el estadio y que habían ingresado al entrenamiento con la clara intención de dialogar con los jugadores y el presidente azul, Ignacio Berríos.

Aunque el malestar y del cuerpo técnico y jugadores se hizo notar, ante un grave hecho de inseguridad. 

Lo cierto es que saben quienes son los responsables que ingresaron al estadio “Gargantini” con cuchillos y armas de fuego en el partido de Atlanta. Como así también que los “barras” se adueñaron de la popular ya se presentaron en el club como los “nuevos jefes” de la hinchada. 




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