La familia de una mujer víctima de un accidente sostiene que hubo intención de su pareja en el choque para lastimar a la chica.


Una pelea dentro del auto a gran velocidad, de la que fueron testigos dos adolescentes y un chico, la excesiva velocidad del vehículo y el choque del lado de la víctima, abonan la hipótesis de que la muerte de Lidia Raquel Aquino (24), no fue casual.

Lidia Aquino la chica de 24 años de Esperanza, que murió en el choque de un auto manejado por su pareja. (Policía de Misiones)

Ocurrió en Puerto Esperanza en el norte misionero. El auto en el que viajaba Laura fue lanzado a máxima velocidad en un camino rural bordeado de plantaciones de pino.

El conductor se aseguró de ponerse el cinturón de seguridad, pese a que habría estado alcoholizado, la mujer no. Luego de varias maniobras peligrosas, el auto chocó contra un árbol, del lado del acompañante, y Lidia murió.

Horacio G. de 36 años, quien era pareja de la víctima con la que tenía un bebé, conducía ese Citroën C4. Habría bebido alcohol y llevaba a Lidia en la butaca del acompañante.

En la noche del 21 de octubre pasado, habían cenado con familiares, dejaron a su hijo y tres sobrinos en esa casa y fueron a un baile en Esperanza.

A la madrugada recogieron al bebé de ambos, a dos hermanos adolescentes de la chica y a un sobrino también menor.

Enseguida comenzó el último y terrorífico tramo de la vida de Lidia Raquel Aquino, una chica joven pero de larga convivencia con Horacio G. La información oficial indica que el Citroën C4 despistó y chocó contra un árbol a una gran velocidad, en un camino bordeado de pinos implantados.

El testimonio del sobrino y de los hermanos adolescentes de la víctima indica que las cosas no habrían ocurrido así. La única víctima fatal fue la mujer, Horacio G. quien conducía a gran velocidad y los cuatro menores fueron rescatados con vida. 

Una hermana de la víctima, Sonia Aquino, acusó a su cuñado Horacio G. de haber chocado a propósito para matar a la joven. Pidió que se investigue como femicidio.

La pareja llevaba siete años de convivencia en los que, según la familia de Lidia, esta era sometida a malos tratos. Sonia pidió la ayuda del Instituto Nacional de Mujeres, que sigue la marcha de la causa por presunto femicidio.

Horacio G. continúa en libertad, pero podría ser detenido si así lo dispone el juez Martín Brites, del Juzgado de Instrucción N° 3 de Iguazú. La Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC) del Poder Judicial entregó ahora una pericia según la cual el auto desarrollaba una “velocidad excesiva” para ese tipo de caminos y también en ruta.

Brites recibió el testimonio de los dos hermanos y el sobrino de la víctima, quienes sobrevivieron al choque. Aseguraron que Lidia le rogó a su pareja que no tomara ese camino, que dejara de manejar en forma irresponsable y que bajara la velocidad.

Incluso, dijeron, hubo un intento de la chica de tomar el volante que fue rechazado por el conductor del auto.

Laura, otra hermana de Lidia, relató que los episodios de violencia y sometimiento ejercidos por el hombre fueron habituales durante los años de relación de la pareja. “Nunca lo denunció, por miedo”, dijo.

Fuente: El Territorio de Posadas




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