Víctor Márquez Dos Santos tenía 16 años y fue asesinado de un balazo por el policía Deivid Vergara. El pueblo continúa movilizándose y exigiendo conocer la razón de su muerte.


El sábado 24 de agosto en Santa Ana, más precisamente sobre una calle terrada próxima a un establecimiento escolar, fue hallado sin vida y con un disparo el cuerpo de Víctor Márquez Dos Santos. Tras las pericias, se logró determinar que la descarga fue realizada con un arma de 9 milímetros, propia de las fuerzas de seguridad. Mediante las averiguaciones correspondientes, dieron con el autor del hecho –identificado como Deivid Vergara– y procedieron a detenerlo junto a un grupo de efectivos involucrados.

Una de las agentes policiales involucradas declaró y, durante su testimonio, confesó haber sido testigo del asesinato. Según indicó, la bala que mató al joven de 16 años efectivamente salió del arma reglamentaria de su compañero, el oficial subayudante Deivid Vergara.

El trágico hecho conmocionó a toda la comunidad y por ello es que se manifestaron en pedido de respuestas por la muerte del adolescente. Tras el lamentable suceso también perdió la vida el padre del muchacho, Eriberto Márquez de 66 años, quien no pudo soportar el peso del fallecimiento de su hijo y sufrió un paro cardíaco cuando le daba el último adiós.

A partir de ese momento fueron tres las convocatorias en el pueblo para marchar en busca de justicia. La gente se reunió frente a la sede de la Unidad Regional 13 de Santa Ana, comisaría que fue intervenida para realizar las investigaciones necesarias. Siete uniformados quedaron detenidos pero el número se redujo ya que cuatro de ellos recuperó la libertad por falta de pruebas.

Foto: Micaela Feversani.

En marco de las movilizaciones por el pedido de esclarecimiento del hecho, la familia de Víctor y la gente del pueblo se preguntan qué fue lo que pasó. Esa mañana el muchacho había dicho que saldría e iría a la iglesia, luego nadie más supo de él. Según expresó Eliana Márquez, la hermana de Víctor, esa misma mañana llegó un patrullero a su casa y los efectivos le dijeron –mostrándole una foto de él– que apareció muerto. Aseguró que no se animó a contarle a su padre pero que al momento en que un vecino le informó que habían encontrado un chico fallecido, el hombre “se dio cuenta”.

Eliana sostuvo que su hermano era una persona colaboradora y siempre ayudaba en la iglesia a la que asistían. Insistió en que debe intervenir en el caso otra fuerza de seguridad y asegura que hasta ahora no recibieron ninguna respuesta. Al referirse al efectivo Vergara, afirmó que “él debería cuidarnos, no hacernos esto” y añadió que su deseo es que tenga cadena perpetua y “pague por las dos muertes”, haciendo referencia a su también fallecido padre.

Al respecto también habló el jefe de la Policía de Misiones, José Mazur, quien manifestó “no estar dispuesto a tolerar ningún tipo de hecho reñido con la conducta honesta, íntegra y respetable”. Desde su lugar, autorizó las detenciones inmediatas y el pase a disponibilidad de los efectivos involucrados, dejando la vía libre para que, de ahora en más, actúe la Justicia, precisó.




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