Lautaro Peralta, de 14 años, pudo retomar la terapia y dio sus primeros pasos. La emoción de la mamá: "Es un guerrero".


Con 14 años y más allá de padecer una parálisis cerebral, Lautaro Peralta comenzó a caminar. Un milagro, como lo describió su mamá.

Oriundo de General Cabrera, al sur de Córdoba, nació con parálisis cerebral y desde corta edad siempre estuvo estimulado para una mejor calidad de vida.

Antes de la pandemia por coronavirus, realizaba las terapias en Villa María. Por la disposición del aislamiento social para frenar el avance de la enfermedad, pusieron pausa a su tratamiento.

De nuevo en su pueblo, una kinesióloga lo ayudó y estimuló para que no pierda los avances que venía haciendo. Y los resultados fueron inmejorables.

Patricia Toya, mamá de Lautaro, no dudó en compartir en sus redes sociales a lo que llamó “un milagro en cuarentena”. 

​ “A la esperanza nunca la voy a perder, quiero que mi hijo me diga mamá”, había declarado en una nota en diario Puntal.

“Escuché que se reían en el garage y fui a filmarlos. Y entonces vi que iba de un lado a otro”, relató la mamá conmovida.

“En esta cuarentena que para todos es horrible estar así, a mí me benefició. Porque en uno de estos días, y escuchando la radio, oí que el intendente Marcos Carasso comentaba que se podían retomar los tratamientos que uno venía haciendo, a domicilio. Entonces me comuniqué con Pato, la kinesiólog. En la tercera sesión que hizo Lautaro logró avances enormes“, detalló.

Pato, la kinesióloga, apuntó a que Lautaro no perdiera los avances conseguidos con las terapias que recibía en Villa María.

“El jueves pasado yo estaba planchando y mi hijo hacía ejercicios con su kinesióloga en el garage. Escuchaba que se reían. Cuando me acerco para filmarlos, veo que Lautaro iba de un lado para otro, y jugaban. Yo lo filmé, pero no entendía nada. Lloré y miro el video una y otra vez“, se emocionó.

El pequeño es muy estimulado desde los ocho meses de edad. “Es un guerrero”, aseguró su mamá.

Con este logro de Lautaro, la familia se fortaleció y espera que el adolescente pueda seguir haciendo avances. “La ciencia puede llegar a decir mucho pero dónde está escrito que mi hijo no va a poder conseguir cosas. Nunca bajamos los brazos y él, mi vida, desde los ocho meses que hace rehabilitación. Es todo un guerrero”, enfatizó Patricia.




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