El fallo fue apelado y contempla además una asistencia económica para que la hija del imputado pueda estudiar.


La Justicia rosarina empezó a revisar el fallo de prisión es suspenso para un hombre por ejercer violencia económica sobre su expareja y su hija luego de pasar 18 años sin pagar cuota alimentaria. El veredicto corresponde a una causa penal que se inició contra él por poner algunos bienes suyos a nombre de su actual compañera. El reclamo de la madre se inició hace 18 años.

La resolución de primera instancia dispuso una pena de 3 años para Raúl C. y Daniela M., quien figura como titular de un Volkswagen Suran y una Ford F-100. En el fuero de Familia en el que se tramitaba la demanda inicial descubrieron que la pick up cambió de manos formalmente en 2010, poco antes de que al primero se le impusiera una manutención de 500 pesos mensuales con la que jamás cumplió.

Según fuentes consultadas por El Ciudadano, la jueza Marisol Usandizaga declaró culpable al padre de la menor por insolvencia alimentaria fraudulenta. A partir de la presentación del Ministerio Público de la Acusación (MPA) consideró probado que el imputado actuó en forma intencional para evitar sus obligaciones legales y contó con la colaboración de su pareja, quien insistió en su inocencia cuando llegó el turno de revisar el caso en la Cámara de Apelaciones de Rosario.

El debate pasó a cuarto intermedio luego de una audiencia celebrada a principios de mes y la cuestión quedó en manos del tribunal conformado por Carina Lurati, Carlos Carbone y Gustavo Salvador. Además de la pena de prisión en suspenso, el fallo de primera instancia estableció que Raúl C. le pague 10 mil pesos mensuales a su hija durante cuatro años para que pueda estudiar en un terciario. El acusado rechazó esta medida a la hora de pedir que se revea la decisión. Mientras tanto, la joven cuyos padres se separaron cuando tenía un año y medio manifestó que no mantiene relación alguna con él.




Comentarios