La Justicia solicitó el allanamiento de su casa bajo la sospecha de que les pedía fotos íntimas a menores de 15 años.


La Agencia de Investigación Criminal (AIC) demoró a un empleado del Club Atalaya bajo sospecha por grooming. Los brigadistas fueron a su casa este miércoles por la tarde para cumplir una orden de allanamiento de la Justicia provincial a raíz de cuatro denuncias radicadas el día anterior.

El joven de 24 años quedó en libertad y a disposición del Ministerio Público de la Acusación (MPA) a la espera de la audiencia imputativa luego la inspección en su vivienda. Entre otros elementos relevantes para la causa, las autoridades se llevaron celulares, una tablet, medios de almacenamiento digitales​ y otros dispositivos. Todo el material secuestrado será enviado para peritajes por parte del Laboratorio Digital Forense.

El sospechoso fue trasladado a la sede de la ex Policía de Investigaciones (PDI) luego del procedimiento que solicitó la fiscal Graciela Argüelles. La funcionaria intervino a partir de la presentación que hicieron los padres de una de las cuatro víctimas identificadas, aunque estiman que hay otros seis menores de 15 años involucrados en los hechos vinculados a la institución del barrio República de la Sexta.

El muchacho que trabajaba como utilero en el club ya había sido separado de su puesto de trabajo cuando la causa tomó estado público. De acuerdo a fuentes oficiales, los chicos recibían mensajes de Whatsapp en los que les solicitaban fotos de sus partes íntimas, aunque ninguno accedió al pedido.




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