La mujer no puede trabajar por indicación médica. Él la dejó y se quedó con la casa que compartían.


Su marido la dejó en pleno tratamiento contra el cáncer de mama y además se quedó con la casa que compartían. Ella, que no puede trabajar por prescripción médica, lo denunció y ahora él deberá pagarle la cuota alimentaria a través de un fallo judicial.

Estaban juntos cuando a ella le diagnosticaron la enfermedad. Ambos decidieron poner alquiler la casa que compartían, mudarse a la casa de un familiar y destinar ese dinero al tratamiento de la mujer.

En el medio él la dejó, pidió a los inquilinos que se vayan y se instaló de nuevo en la casa. También cambió la cerradura. La mujer, que está en pleno tratamiento y no puede trabajar por indicación médica, se quedó con sus familiares. Sus hermanos la ayudan económicamente. Por esta razón, decidió denunciarlo.

Según consta en el expediente ellos están aún casados, aunque se encuentran separados de hecho. La abogada oficial Zulema Guerrero, a cargo de la defensa de la denunciante, hizo notar a los magistrados que su asistida no sólo no contaba con ingresos para vivir sino que tampoco podía pagar sus medicamentos y el tratamiento de quimioterapia contra el cáncer.

En la sentencia, los jueces manifestaron que, según el artículo 432 del Código Civil y Comercial, “los cónyuges se deben alimentos entre si durante la vida en común y la separación de hecho”. 





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