Tras horas de trabajo, lograron rellenar parte de la calzada, pero aún hay peligro de derrumbe.


Este verano viene azotando fuertemente a la puna y prepuna salteña, con temporales y tiempo extraordinario.

Tal es así que tras el desborde de arroyos, derrumbes y depósito de sedimento en la calzada produjo un impresionante hundimiento en la ruta nacional 51, llevando a que sea completamente intransitable.

La grieta que parte la ruta se produjo en el kilómetro 107, a la altura de Las Cuevas, y personal técnico trabajó sobre la cinta asfáltica rellenando parte de la misma para poder habilitar el tránsito.

El tránsito está habilitado pero se recomienda mucha precaución por los derrumbes.

El mismo se habilitó después de las 17 de ayer, pero la calzada aún está peligrosa y continúa el alerta por deslizamientos y derrumbe de material a lo largo de toda la ruta.

Según trascendió, la fuerza con que bajaba el agua produjo el impresionante hundimiento, ya que los 4 caños de desague se vieron desbordados. Hubo testigos que presenciaron el momento exacto en que la cinta asfáltica se partió, pero afortunadamente no hubo otro incidente más que el corte total de tránsito.




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