El Centro de Día de la fundación entrega viandas todos los mediodías, en su mayoría a indigentes.


Todos los mediodías, el Centro de Día de la fundación Manos Abiertas (Mendoza 356) alimenta a unas 200 personas, en su mayoría indigentes en situación de calle. Lo hacen a través de viandas elaboradas por voluntarios.

Según María Laura, la monja que dirige el centro, en diálogo con Profesional FM, empezaron ayudando a 40 personas, y hoy llegan fácilmente a 200, aunque en algunas jornadas el número sube a 220 o 250. Expresó que es todo gracias a la ayuda de Dios y los corazones que mueve, describiéndolo como un milagro diario.

La religiosa sostiene que el objetivo del centro es devolver su dignidad a quienes viven en situación de calle. Aunque la intención inicial era reinsertar laboralmente a estas personas, pronto descubrieron que necesitaban más urgentemente descubrirse como personas dignas y reconstruir vínculos.

Muchas de las personas que ayudan tienen historias de consumo, vínculos rotos, situaciones de abuso y mucho más, y gracias al trabajo voluntario trabajan la solidaridad como un encuentro entre hermanos.

María Laura expresó que, como empezó el frío, necesitan frazadas y ropa de abrigo para quienes duermen en la calle, bajo un puente, en el parque o el cerro. Estas donaciones, así como también de alimentos, pueden realizarse en la misma sede de Mendoza 356 todos los días de 8.30 a 14.30, incluso los sábados.




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