La familia de empresarios está acusada de ser parte de la gran estafa.


Durante unas cinco horas, los integrantes de la familia Gorgerino ampliaron su declaración ante el fiscal de Delitos Complejos Bernardo Alberione por la presunta estafa de la Asociación Mutual de Altos de Chipión Tras permanecer una semana detenidos, César Gorgerino, sus tres hijos Adrián, Delcar y Julio, y una nieta, Lucía, recuperaron su libertad bajo fianza, aunque siguen imputados como partícipes necesarios del delito de “defraudación”.

En el despacho de Alberione, en los tribunales de San Francisco, los Gorgerino habrían aportado nombres de cinco testigos quienes si bien no son directivos de la entidad mutualista, están vinculados a la vida institucional de la misma, publica La Voz de San Justo.

Al finalizar la indagatoria, César Gorgerino, volvió a apuntar contra Priotti. “Nosotros vinimos a decirle la verdad al fiscal. Le reiteramos que somos inocentes y que mi familia está destruida. Nosotros somos víctima de quien está detenido; confiamos en él”, dijo.

Por su parte, Nayi dijo “los cinco integrantes de la familia Gorgerino se han comportado de acuerdo a como lo habían prometido, como inocentes que son, declararon, respondieron preguntas, han aportado documentación y explicaron por qué entienden que son víctimas de una maniobra delictiva, cuyo cerebro tiene un nombre y un apellido: Lucas Priotti, la persona a la que consideraban un hijo adoptivo, que administraba todos sus emprendimientos y manejaba los fondos de la familia”.




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