Se trata del caso de Brenda Requena, la sanjuanina que llevaba cinco días desaparecida. El marido, el sospechoso. 


Los vecinos de la Villa Mallea, en San Juan, donde vivía Brenda Requena y su marido Diego Álvarez, no salen del asombro. Es que luego de que la Policía encontrara el cuerpo de una joven calcinado y desmembrado a metros de donde desapareció, los vecinos siguen con dudas. Así lo informó Diario de Cuyo, y  hasta defienden a Álvarez, quien hoy es el principal sospechoso de haber matado a su esposa. 

“Es un excelente chico, amoroso ,muy buena persona y servicial”, dijo una de las vecinas al medio local. Tal es la incredulidad de las mujeres que hasta sostienen que el cuerpo hallado podría no ser el de Brenda Requena. Los familiares de Álvarez, además, lo defienden y dicen que todo podría haberse tratado de una trampa. “Se han dichos cosas terribles de este niño. No podemos creer que haya sido el. Puede ser hasta una trampa”, dijeron desde el entorno del hombre. 

Álvarez continúa detenido mientras avanza la investigación y hará falta un ADN para poder identificar el cuerpo, debido a que estaba totalmente calcinado. Unos niños que vieron al sujeto quemando algo en esa zona fueron clave para encontrar el cuerpo. Él, sin embargo, siempre sostuvo su inocencia y hasta se mostró compungido por la desaparición de su pareja. Álvarez, le dijo a la Policía que encontró a Brenda con un amante y que ella salió corriendo, a campo traviesa, desnuda y no la volvió a ver. 

Ahora, con una investigación en curso, el principal sospechoso de haberla matado es el marido. El supuesto amante, por otra parte, ya fue liberado. Sin embargo, y a pesar de todas las pruebas que siguen apareciendo en contra de Álvarez, los vecinos lo defienden. “Hasta que no haya un ADN no se va a saber de quien es el cuerpo. Se hicieron rastrillajes brutales y no apareció nada, como puede ser que ahora aparezca”, aseguraron al diario sanjuanino. 





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